Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José Mendoza

Periodista

Crecer desde la pobreza

Crecer desde 
la pobreza

Crecer desde la pobreza

La UD ganó el derbi. Y eso era lo más importante anoche. En la situación en la que se encontraba, el equipo amarillo necesitaba el triunfo de manera imperiosa para despejar las dudas y empezar a crecer. Pero jugando como ayer no va a llegar muy lejos. En la pelea por volver a ofrecer la imagen que mostró con su buen arrande de temporada -sobre todo en las dos victorias consecutivas frente a Almería y Castellón-, el equipo insular no ha dado ningún paso adelante más allá de dejar la portería a cero cinco jornadas después. Eso sí, siempre será más fácil llegar a ese destino tras una victoria que después de una derrota. Y más aún si se trata de un derbi.

Porque el juego de la UD Las Palmas está en tierra de nadie. Las últimas variantes introducidas en la alineación no le han sacado de pobre. Con el balón juega con miedo al error y sin él no es sólido. El cambio de rumbo que dio Pepe Mel la semana pasada en Girona retocando el centro del campo con Fabio en lugar de Kirian, y que repitió ayer, no convence. Y no porque el mediocentro defensivo no esté cumpliendo. Es que la UD sigue atascada cuando necesita ir hacia arriba. Solo la banda derecha con Álvaro Lemos y Rober generan algo de inquietud. Y en muy contadas ocasiones. La irregularidad de Loiodice deja demasiado solo a Sergio Ruiz, en la banda izquierda Benito está muy lejos de la gran versión que mostró el curso pasado tras la pandemia y arriba la entrega de Edu Espiau no es suficiente.

O las sensaciones de comienzos de octubre fueron engañosas o la UD no da para más. Desde el inicio de temporada se planteó el objetivo de una permanencia cómoda, una meta acorde con el presupuesto y que visto lo visto esta plantilla puede lograr. Ocurre que con esos partidos la UD puso la miel en los labios. Lo que ha quedado claro es que las bajas de Pejiño y Sergio Araujo son un lastre demasiado grande para el juego amarillo. Sobre todo la del argentino, que en un par de chispazos recordó al de la temporada del ascenso.

Cuando regresen y encadenen varios partidos juntos -y con Rober- se medirá de verdad el nivel de la plantilla y cuánto se le puede exigir. Por lo visto ayer, bastante poco.

Compartir el artículo

stats