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Ángel Tristán Pimienta

Un Gobierno de patos mareados

Isabel, una señora de 84 años que vive en Ortigueira (A Coruña) le recomendó a su nieto que iba a coger el ‘Ryanair’ en Santiago para ir a Gran Canaria a ver a la novia, que tuviera cuidado. “Aquello parece que está muy mal con eso de la inmigración. Lo que se ve en la televisión es tremendo…” La imagen del muelle de Arguineguin es impactante.

Todo es un cúmulo de despropósitos. Consecuencia de un cóctel muy elaborado de estupidez, ignorancia, adanismo y alzheimer político. La situación actual era previsible, aunque la tontería ambiental la hubiera ignorado, con insufrible frivolidad. El Gobierno de la Nación va en este y en otros asuntos estratégicos como un pato mareado, que aunque hace eses camina con altivez y presume del plumaje.

Un experto isleño en política migratoria, y con experiencia en pasadas crisis en el Archipiélago, me lo definía con una cruda metáfora…dicha con inocultable sarcasmo. “Lo que ha pasado es que el árbol que se plantó hace más de diez años, allá por el 2006, no se ha vuelto a regar; y claro, se ha secado”.

No fue solo la creación del SIVE y sus radares de larga distancia, ni los dieciocho convenios de colaboración con países africanos ribereños, ni las patrullas mixtas que tan buen resultado dieron, ni el uso de instalaciones militares abandonadas o casi, ni la creación del Centro de Control de Tráfico Marítimo en la Vega de San José, frente mismo, al otro lado de la calle, de los edificios de la Guardia Civil...fue la convicción de que el ‘Gran Éxodo Africano’ seguiría, más pronto o más tarde.

Los grandes cayucos salen del sur de Senegal y van costeando hacia el norte hasta más o menos Cabo Bojador, recogiendo pasajeros en el camino, hasta poner rumbo a las ‘Islas de la Fortuna’. Las pateras sin embargo salen de la cercana costa del Sahara y Marruecos, y la avalancha depende de los problemas que enfrente el rey alauita en política interior o exterior.

Crear un conflicto exterior como cortina de humo, es una práctica común de nuestro eterno vecino. Hassan II reconocía en unas confesiones a un periodista francés que la “Marcha Verde fue un horrible chantaje”, pero que no estaba prohibido por la legislación internacional.

Los enquistados problemas con Argelia, enemigo irreconciliable de Rabat, y que hospeda al Polisario en su territorio, sumados a los efectos sociales provocados por la pandemia, a la crisis económica, al peligro de la penetración yihadista a través del conflicto en el Sahel y la ofensiva en Mali….tratan de invisibilizarse en lo que se pueda con la extensión de las aguas territoriales a la ZEE de Canarias, con una permisividad táctica a la salida de pateras hacia el Archipiélago, y con el férreo cierre de las fronteras en Ceuta y Melilla.

Todo ello se ha agravado con las inoportunas declaraciones del vicepresidente y activista antisistema Pablo Iglesias bis reclamando la celebración del aplazado referéndum de autodeterminación… cuando el punto de encuentro más aceptado por la comunidad internacional es la alternativa de una amplia autonomía que mantenga los delicados equilibrios regionales. A mayores el líder podemita ha cortocircuitado un tema de competencia exclusiva de Asuntos Exteriores, que debe plantearse además en el marco de la política exterior de la UE y de la dirección de la ONU. Todo lo que sea salirse de este guión va contra los intereses nacionales de España y de la estrategia de Bruselas en este entorno geopolítico.

La falta de cohesión entre los dos gobiernos dentro del Gobierno, la falta de iniciativa de la ministra de Exteriores, la incapacidad del ministro de Interior, Grande Marlaska, para la toma de decisiones e instruir claramente al Delegado del Gobierno, aún asombrado de llegar a serlo, la tardanza de la ministra de Defensa, Margarita Robles, para coordinar y agilizar la respuesta de las Fuerzas Armadas… es insuperable. No hay cómic que se le parezca.

Las imágenes en televisión han llegado a todo el mundo; pero las fotos enviadas vía wassaps o redes sociales por los propios inmigrantes alojados en hoteles… superan con mucho cualquier ‘efecto llamada anterior”.

Es irresponsable, además de estúpido, olvidar el pasado: la explosión del nacionalismo isleño africanista de los 80, la creación del MPAIAC en el laboratorio de los servicios secretos argelinos, la visita del secretario general de la OUA Ednan Kodjo para ver si los canarios eran negros… aunque se fue sin haber visto más negros que los de su séquito pero con un maletín lleno de dólares.

Y luego está esa soberana estupidez de las ‘puertas abiertas’ que va contra los principios de la digestión social en unas islas aquejadas de un paro crónico, enormes bolsas de pobreza, una indecente brecha social… y demasiados temblores de los que suelen anunciar volcanes.

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