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De nosotros depende

Esta profunda crisis social y económica que estamos viviendo en la sociedad canaria, es un ataque directo a nuestro tejido productivo; el turismo. Las expectativas de futuro son negras, y todo apunta a que el resultado será más paro, pobreza y desestabilización social.

Los canarios fuimos a las urnas en 2019 y votamos a unos representantes con la sola intención de que defiendan los intereses canarios, independientemente de sus partidos de procedencia.

En las democracias más consolidadas del mundo, una de ellas la británica, los diputados de un mismo partido pueden votar de manera diferente, siempre que estén en consonancia con los intereses de los votantes de su circunscripción electoral. Las decisiones que toma el partido laborista o conservador, no pueden perjudicar o menospreciar los intereses de quienes les han votado. Esto ocurre con total normalidad, y es lo decente. Lo indecente sería lo contrario. Lo mismo ocurre en los Estados Unidos, donde cada representante de la Cámara o el Senado defiende los intereses de su Estado.

En mi opinión no se puede calificar a estos representantes de tránsfugas. Es más tránsfuga el que pide el voto para defender los intereses de su comunidad y luego le da la espalda, muchas veces con el único motivo de complacer a sus líderes narcisistas que piensan más que en sus propios intereses que el de los votantes a los que representan.

En el gobierno actual del PSOE y PODEMOS hay un total de siete parlamentarios canarios, cinco del PSOE y dos de PODEMOS, que son imprescindibles para alcanzar la mayoría en los Presupuestos. Estos parlamentarios se deben a la defensa de nuestra tierra en momentos tan difíciles como lo que estamos viviendo, sin un horizonte a medio plazo, donde visualizar una solución.

A este Gobierno de España no le interesa otra cosa, que la aprobación de sus presupuestos. Este asunto está por encima de cualquier problema, por importante que sea en el resto del país. Lo vemos en las concesiones a los nacionalistas vascos y catalanes. A los primeros forzando el desalojo de los militares en el cuartel de Loyola en San Sebastián, alejando así la presencia del Estado. A los catalanes, eliminando el castellano como lengua vehicular.

Si hoy hay un acuerdo de los siete diputados canarios en el Parlamento, y estos exigen una solución a nuestro problema condicionando así la aprobación del presupuesto del estado, en pocos días obtendríamos el apoyo necesario para salir de la difícil situación en la que nos encontramos.

En principio, esta negociación deberá ir encaminada a que el Estado negocie con Marruecos, sin paños calientes, el control en la salida de pateras, así como las ayudas necesarias para solucionar el problema de la inmigración que ya tenemos. Asimismo debería negociar la flexibilización de la zona especial de canarias, dotación de RIC y las ayudas prometidas destinadas a paliar la pobreza.

Queridos diputados canarios es necesario que den la cara por su tierra, que hoy está sufriendo un desprecio total por parte del gobierno de este país. Es inaceptable la cantidad de declaraciones y contradicciones que hoy escuchamos de sus representantes, con absoluto desconocimiento de lo que estamos pasando.

Si esta situación no se arregla, tenemos un horizonte de diez años difíciles, con una economía debilitada, la pérdida de confianza de los turistas que nos visitan, el incremento de la pobreza y la inestabilidad social.

Esos votos gracias a los cuales ustedes se sientan en sus escaños, no pueden estar al margen de lo que estamos viviendo en nuestra tierra.

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