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Javier Durán

Javier Durán

Periodista

Veteranos con galones

Un cogollo marcial, en estado de jubileo, por lo tanto viejos condecorados, escribió una carta al Rey Felipe VI en la más rancia tradición de los salvadores de la patria para advertirle que España estaba en manos de una coalición social-comunista, filoetarra e independentista, lamentos tan iguales a los de Vox que a nadie le tendría que extrañar la asistencia de los firmantes al condumio de un cochinillo vía on line con la ultraderecha apoteósica.

La ministra de Defensa llevó el tema al Congreso de los Diputados, donde explicó que los 73 mandos retirados habían intentado enredar al monarca en la lucha política, la misma táctica que utilizó el sempiterno general Armada el 23-F para obtener el apoyo de Juan Carlos I al golpe de Estado. Los redactores del escrito, al menos en su versión inicial, exponían que Felipe VI ya era conocedor del malestar que les embargaba. La sospecha de que Vox agita los cuarteles dejó de ser un mero indicio desde tiempo atrás. Hace una semana, la desorbitada fuerza política ponía en un aprieto a la Armada, al reclamar un “bloqueo naval” para Canarias con el objeto de impedir la llegada de pateras.

El almirante Teodoro López Calderón recordó al de Vox que los efectivos militares navales tenían por misión salvar vidas. La infiltración de los ultras entre el estamento militar podría ser por ahora testimonial, pero ningún país está inoculado frente a un ejército ideologizado, con aspiraciones de intervenir para modificar el estado de las cosas. Valga como ejemplo lo que sucede en Alemania, donde el Ejecutivo de Merkel trabaja intensamente en neutralizar la influencia neonazi entre sus tropas. El Ministerio de Defensa tiene claro de que el objetivo no es un golpe de Estado, un clásico de la historia de España, sino fomentar la agitación. Nada mejor para ello que un escrito de altos mandos con pensión de jubilación, curtidos en los principios de la Academia de Zaragoza y la de San Javier (Murcia), para exhibir la insatisfacción de los veteranos. ¿Hace bien Robles en llevar esta incitación al Rey al Parlamento? Su respuesta en el hemiciclo, con un agradecimiento a los militares que han participado o están en misiones de paz, también a los que trabajaron en la Operación de Balmis (contra el covid), pone de manifiesto el aislamiento de los 73 indignados frente a un ejército moderno, alejado del ruido de sables, aunque tampoco conviene perder de vista a los bravucones, ni los amaneceres dorados que tan bien germinan en tiempo de crisis.

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