Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La formacion de la militancia socialista

He escrito recientemente que algunos militantes y dirigentes del PSOE acusan de deslealtad a los veteranos militantes socialistas, con Felipe González y Alfonso Guerra a la cabeza, por ser críticos con la actual dirección del PSOE, especialmente por sus pactos, o “acuerdos”, sin aprobación del Comité Federal, con la ultraizquierda plurinacional de Podemos; con Bildu, que no ha mostrado arrepentimiento y pedido perdón por los crímenes de ETA, que siguen encubriendo impunemente; y con los independentistas sediciosos catalanes de ERC, que el propio Sánchez denostó en más de una ocasión porque le quitaba el sueño. La lealtad que se debe al PSOE no puede ser acrítica, que no es lealtad, sino sometimiento al bonapartismo oligárquico de los partidos políticos sobre todo cuando en el PSOE ya no hay debates internos y los acuerdos de los Congresos y del Comité Federal se toman prácticamente por unanimidad, a la búlgara, de tal manera que su estructura y funcionamiento interno ya no son democráticos, como exige el artículo 6 de la Constitución. La lealtad se debe no a las direcciones políticas partidistas mutantes, sino al ingente legado histórico, político, humanista y cultural del PSOE. “Anidan en jóvenes cuerpos almas viejas y en viejos cuerpos almas de renaciente juventud”, escribió Jaime Vera, reflejando a Pablo Iglesias, fundador del PSOE.

Deberían los militantes del PSOE reflexionar ante el hecho de que los socialistas veteranos son los únicos disidentes del oficialismo socialista. Si éstos tuvieran un cauce de participación en los debates del partido y se estableciera un diálogo con ellos, no acudirían a ningún foro externo para expresar libremente sus opiniones, de las que se podrían beneficiar, por su cumulo de experiencia y sabiduría política , los militantes socialistas para su formación, aunque no me hago ilusiones porque Sánchez le negó el saludo a Rubalcaba, “un político de verdad”, como lo ha calificado Antonio Caño en un reciente libro, sólo porque estaba en desacuerdo con el gobierno que denominó “Frankenstein”. No se puede privar a los socialistas veteranos de la libertad de expresión, que el PSOE les niega en su seno, para la crítica al gobierno de coalición, con el pretexto de que es utilizada por sus adversarios naturales conservadores. Ya Napoleón advirtió que el Ejercito que abandona a sus generales retirados y olvida su memoria, pierde la guerra. Creo que el partido ha descuidado la formación cultural, histórica, y política de la militancia: ¿En cuántas Agrupaciones Locales del PSOE están las obras de Fernando de los Ríos, de Julián Besteiro, de Indalecio Prieto, de Pablo Iglesias, nuestro fundador, y de otros prestigiosos intelectuales militantes y dirigentes socialistas? .

Los veteranos militantes socialistas, que casi todos desempeñaron altos cargos en los gobiernos de Felipe González, ya tienen sus ambiciones y vanidades echadas a las espaldas y no aspiran ni desean ninguna prebenda ni cargo. Sólo pretenden ser fieles y leales a la ejemplar trayectoria histórica del PSOE, y a España, cuyos muros ahumados no caben en la historia, como dijo Galdós. Los partidos que forman la actual coalición de gobierno, legitimados democráticamente por su apoyo a la moción de censura, son prácticamente los mismos que formaron el Frente Popular, legitimados democráticamente por las elecciones generales de 16 de febrero de 1936. El presidente y los miembros del Gobierno de la Generalitat fueron condenados a treinta años de prisión por el Tribunal de Garantías Constitucionales, por el delito de rebelión militar contra la República el 6 de octubre de 1934, y la autonomía catalana fue suspendida indefinidamente por una ley presentada a las Cortes por el Gobierno de la CEDA con Lerroux. Prueba irrefutable del fracaso histórico de la política de diálogo y apaciguamiento, es que, -a pesar de que los independentistas catalanes fueron amnistiados por el Frente Popular, liderado por el PSOE de Largo Caballero, dejando impune la citada rebelión, y restaurando la vigencia del Estatuto, y de que incorporó a 6 ministros de ERC y a varios anarquistas a los gobiernos del Frente-, traicionaron a la República ( la palabra traición es de Azaña) durante la guerra civil, como denunciaron Negrín, en noviembre de 1938, con ocasión del Consejo de Ministros celebrado en Pedralbes; y Azaña, en los artículos escritos   en Collonges-sous-Saléve ( Francia) en 1939:“Cataluña en la guerra,  y la insurrección libertaria y el «eje» Barcelona-Bilbao”, cuya lectura recomiendo a los militantes del PSOE para poder entender el problema catalán.

He venido sosteniendo que los independentistas vizcaitarras y catalanes, fueron los causantes, entre otros conocidos factores nazi-fascistas, de la destrucción de la II República, al precipitar su derrota y frustrar la política de resistencia de Negrín que la hubiera salvado. Esta tesis la ha confirmado el historiador Antonio Ramos Oliveira, muerto en el exilio mejicano, considerado el mejor pensador que ha tenido el socialismo español, ignorado por sus correligionarios actuales. En el tercer volumen de su Historia de España, con el título “Un drama histórico incomparable. España 1808-1936”, sostiene que “el hundimiento de la Segunda República se produjo porque pesaron más los intereses políticos y económicos que tendían a desintegrar España, que las iniciativas culturales que intentaban unirla. La falta de apoyo de la burguesía catalana la II República fue lo que motivó el proceso de desintegración nacional y su fracaso. La experiencia demuestra que cuando se inicia una revolución concediendo autonomías, fracasa la revolución y las autonomías. La guerra civil no fue de España contra Cataluña, sino de Cataluña contra España”.

La historia anterior se ha vuelto a repetir: los dirigentes de ERC han sido condenados por sedición por sentencia unánime, a pesar de lo cual manifiestan que lo volverán a hacer “ ho tornarem a fer”, con el objetivo irrenunciable de descuartizar(palabra de Azaña) España, y marginar la enseñanza en lengua castellana; Bildu recibe en olor de multitudes a los etarras que salen de la cárcel; y Podemos defiende una república plurinacional anticonstitucional y es desleal al gobierno al que pertenece haciéndole oposición con la pretensión de fagocitar al PSOE, como hizo el partido comunista con las Juventudes Socialistas que les puso en bandeja Largo Caballero(Santos Juliá).

El PSOE ha sido baluarte de la defensa y de la unidad de España, como lo demuestran los discursos políticos, cuya lectura es obligada para los militantes socialistas, de dos socialistas canarios universales: los de Juan Negrín, recopilados por Juan Fernando López Aguilar; y los de Galdós, paradigma del amor a España, la “conciencia histórica de España(Madariaga)” y el “hacedor intelectual” del siglo XIX español (Marichal), presidente de la Conjunción Republicano-Socialista en 1909-1911, que dijo: “ Voy a irme con Pablo Iglesias. Él y su partido son lo único serio, disciplinado, admirable, que hay en la España política. […] ¡Es por el socialismo por donde llega la a aurora”.(El Imparcial, 13 de mayo de 1910).¿Cuándo veremos los bustos de Negrín y Galdós en la entrada de Ferráz, sede del PSOE?.

Si el actual gobierno de coalición frentepopulista, con los anteriores antecedentes históricos, dura, sin fisuras, toda la legislatura, ahora que se han aprobado los presupuestos, que tiene aspectos sociales positivos de difícil respaldo económico, y en las próximas elecciones generales vuelve a tener mayoría para gobernar, Sánchez pasará a la historia por haber logrado el milagro de haber hecho una revolución pacífica, sin precedentes, que muchos socialistas celebraríamos. Pero como dijo Elfidio Alonso (padre), diputado republicano, que estuvo en el exilio: “No creo en milagros porque no he visto ninguno, ni creo en revoluciones porque he visto varias”.

Compartir el artículo

stats