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Punto de vista

La importancia de los espacios públicos durante la pandemia

Si algo ha puesto de manifiesto la pandemia, es la necesidad de espacios públicos para que las personas podamos salir con las garantías necesarias para no contagiarnos y poder evadirnos, para evitar las situaciones de ansiedad y depresión que conllevan el aislamiento.

Desde hace años hemos podido disfrutar de las reformas realizadas en el paseo de Las Canteras, en la zona de El Confital y sobre todo en el barranco del Guiniguada, gracias a las cuales muchos ciudadanos han descubierto estos lugares emblemáticos de la ciudad y tan al alcance de todos. A ello hay que unir el parque Juan Pablo II, el frente marítimo en el entorno del Muelle de Santa Catalina y las próximas aperturas del Bulevar de Mesa y López y de la Onda Atlántica, así como la creación de carriles bicis, que tantas criticas recibieron pero que han demostrado que son necesarios si queremos tener una ciudad al servicio de los ciudadanos.

También fuera de la ciudad, la pandemia ha sacado a los ciudadanos a la Naturaleza, y lugares como el Barranco de Azuaje, el Barranco de los Cernícalos o el ya famoso Barranco de las Vacas o los más desconocidos charcos del Barranco del Toro y del Barranco de la Manta en los Azulejos, se han convertido en lugares conocidos por la mayoría de los grancanarios.

Todo esto nos lleva a agradecer a las administraciones públicas el trabajo realizado y a instarles a que sigan adaptando las ciudades para hacerlas mas acogedoras para sus habitantes, creando espacios públicos que las hagan más habitables, como puede ocurrir con la zona militar de La Isleta, con el frente del Guiniguada o con el antiguo cuartel de la Armada Manuel Lois en el Barranco de Las Majadillas; así como a realizar las mejoras y mantenimientos necesarios para que los senderos y caminos reales sean transitables, para poder seguir disfrutando de los rincones maravillosos que tiene Gran Canaria y podamos seguir descubriendo otros nuevos.

Pero el esfuerzo no solo tiene que venir de las administraciones públicas. También nosotros tenemos un importante trabajo por delante: tenemos que ser mas cívicos con la limpieza de los espacios públicos. Es increíble la cantidad de basura que se ve en las playas, los barrancos y las cumbres, procedentes, ya no solo de vertidos de escombros ilegales (los cuales deberían de ser perseguidos con mas severidad), sino de la propia basura que tiran los “ciudadanos” que hacen uso de la naturaleza, la cual, a cambio de una experiencia maravillosa y gratuita, solo nos pide que al menos la dejemos tan limpia como nos la hemos encontrado. También tenemos que empezar a hacer pequeños sacrificios, no solo reciclando, sino reduciendo el consumo (especialmente el de la carne, que es la que más impacto en el medio ambiente tiene) y reutilizando los objetos, evitando los de un solo uso, para reducir los efectos de un cambio climático, que como ya ha señalado Bill Gates la semana pasada, tendrá efectos peores que la pandemia.

Está en nuestras manos conseguir un planeta mas acogedor para sus habitantes, porque cuantos menos espacios privados tengamos, más espacios públicos habrá, y cuanto mejor tratemos los espacios públicos, menos espacios privados necesitaremos.

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