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Isabel Menéndez Benavente

Tormenta de ideas

Isabel Menéndez Benavente

Programa ¿del corazón?

A ver, la verdad es que no es un tema agradable, ni mucho menos, pero es el que ocupa en esta semana hasta las noticias de alguna cadena de televisión. Hablamos de los programas de corazón o de las vísceras, por los que nos enteramos del docudrama de una mujer que vomita sus veinte años de martirio a través de la televisión. Lo que he visto me ha llamado poderosamente la atención. Yo voy a lo mío, que es por supuesto una total deformación profesional.

Parece ser que la protagonista de la historia, hija de Rocío Jurado, va a contar el maltrato y los problemas psicológicos y psiquiátricos que se derivan de un supuesto maltrato constante por parte de su ex marido y de su hija. Ella cuenta que lleva sufriendo un acoso mediático durante todo este tiempo, casi veinte años, por parte de la prensa del corazón y de su ex, acusándola entre otras cosas de mala madre, motivo que la lleva a un intento autolítico hace solo dos años. También afirma que lleva en tratamiento más de diez años, y hete aquí que el profesional que la está tratando debió ocurrírsele que la mejor forma de “curarse” es salir por la televisión en un montón de episodios, pensando que esto, no traería ningún tipo de consecuencias que puedan desestabilizarla aún más.

Personalmente, veo extraño que un psicólogo o un psiquiatra pueda aconsejar a una mujer que está en esas circunstancias que vuelva a exponerse para ser juzgada, volver al primer plano de la actualidad del corazón, exponerse a demandas, o a contestaciones de sus propios hijos, esos que supongo también estarán sufriendo en este momento por algo de lo que evidentemente ellos no son culpables, que es para variar, lo que vemos cada día en la clínica, la terrible consecuencia de unos padres que anteponen sus diferencias al bienestar de sus hijos. Insisto, no se trata de dar o quitar razones.

Desconozco quién ha aconsejado esta exposición, este vómito que también ha salpicado a su hija si es cierto que esta mujer presenta el cuadro que dice presentar. Por lo tanto, o no está tan enferma o el millón o millones que le van a pagar compensa el daño que esto puede hacerle a una mente desestabilizada por los malos tratos. No me cabe en la cabeza que los que la quieran hayan permitido esto, pensando que esto es una terapia, dejando que ella sola se dirija a la destrucción. En fin, quizás el dinero lo compense todo.

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