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Luis M. Alonso

Sol y sombra

Luis M. Alonso

Paracaidistas sobre Madrid

Caen todos los días paracaidistas del cielo para participar en la batalla de Madrid contra Díaz Ayuso, que iza la bandera de la “libertad frente al comunismo”. La televisión pública, que pagamos los españoles, está dedicando toda su munición a combatir el fenómeno que ha desafiado a la Moncloa. Bombardean por tierra, mar y aire, con la propaganda de las hordas de los franceses que aterrizan en Madrid y hasta con la depravación libérrima que se practica en la capital coincidiendo con la segunda o la tercera ola de la pandemia, ya no estoy muy seguro de en cuál estamos inmersos.

También se lanzan pepinazos desde Valencia, donde el alcalde de Compromís ha aprovechado la escapada de un futbolista del Real Madrid a la playa de la Malvarrosa, pese al cierre perimetral, para culpar de ello a la presidenta popular de la Comunidad. En cambio, no ha debido de tener en cuenta que otro futbolista, del Valencia, Gonçalo Guedes, decidió también vulnerar las reglas del juego y fugarse a Ibiza. Es surrealista y nadie debería hacer caso de estas cosas, que solo pueden operar en la cabeza de verdaderos descerebrados. Pero Joan Ribó lanza el mensaje por si alguien es capaz de rumiarlo. Y probablemente exista ese alguien. Seguro que más de un idiota asume la tocata y fuga de Marcelo, carioca y, por tanto, nostálgico de la playa, como una irresponsabilidad atribuible a la presidenta del Gobierno de Madrid. Contra ella todo vale, y ella también sabe utilizar la pólvora para devolvérsela al enemigo. En este endemoniado juego, propio de adolescentes, estamos.

La que ahora ha puesto el grito de “no pasarán” en el cielo es Díaz Ayuso. No sabemos lo que va a ocurrir en ese laboratorio de la guerra política nacional que es Madrid. Nadie resulta creíble. Sánchez, el autor de “no podría dormir con ministros de Podemos” y acabó acostado con ellos, ha dicho que no pactará con Iglesias. Su palabra vale menos que el papel de fumar.

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