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Cartas al director

Ota medalla de chocolate

Hay algunos pululando por aquí que aunque la medalla sea de chocolate, desean autoimponérsela y con estos tiempos de calufa se les derrite y terminan con la chaqueta y camisa empuercadas.

La Real Academia de la Lengua establece como significado de ‘restaurar’ el de: «reparar, renovar, poner algo en el estado que antes tenía por el deterioro que ha sufrido». Lo hecho con el Tirma no es mas que una burda reparación de unos daños que el tiempo ejecuta con todo lo que hay en el planeta Tierra.

El presunto restaurador dice haber aplicado como una madera en la cubierta «imputrescible». Ha quebrado de inmediato lo que es restauración pues ha utilizado un contrachapado marino recubierto de cobre o similar en sustitución de una madera y lonas, que las hay, como era su original. Se ha cargado la certificación de BIC de nuestra vieja embarcación de la que tanto alardea. Y no digamos el de recubrir la embarcación con fibra de vidrio, material que se conoce hace 40-50 años, sobre uno de 114 años. Al recubrir la embarcación no respira y por poco que le entre agua de lluvia no tiene por donde salir haciendo que la morera se pudra. Es como ponerle un maquillaje a una persona para toda la vida.

Restaurar sí fue lo que se hizo con el mural de Cesar Manrique que tan dignamente preside uno de los accesos a los salones del Club Náutico. Se pidió consejo al CAAM y nos recomendaron a un restaurador profesional de reconocida solvencia y se le dio el visto bueno para iniciar la restauración. Después de analizar cada uno de los materiales que utilizó Cesar, los llevaba a cabo por las noches in situ. Acabado su trabajo se le abonaron sus honorarios pactados y sobre la marcha tramitamos con el Gobierno de Canarias la subvención íntegra de lo abonado por el Club Náutico la cual nos fue reintegrada por la Consejería de Cultura. Eso sí fue y es una restauración.

Acompañado del carpintero del Club, Gaspar Ortega, fuimos a Gáldar al taller de un carpintero que vendía una maquinaria a menos del 50% puesto que él no podía seguir trabajando. Por internet habíamos localizado la venta y nos podía resolver el elevadísimo coste que nos estaba resultando la reparación del Tirma. Compramos la máquina y nos regaló una serie de accesorios de gran importancia.

En menos de dos meses estaba amortizada en su totalidad pues podíamos comprar los tablones enteros y a mayor cuantía mejor precio, un solo transporte y cortarlos a medida en nuestros talleres. Gracias a esa compra se realizaron las estanterías y vitrinas donde hoy están expuestos los principales trofeos del Club, se ensanchó la barra, se hizo el Bar Comodoro, parte de la sauna de caballeros y un sinfín de trabajos sin que se olvidaran los del Tirma, de tal forma y manera que los que vinieron detrás, a la estela de los anteriores y por lo tanto por la popa, se encontraron que el Tirma estaba reparado en cerca del 70% cosa que atestiguan los operarios y demás personal del Club.

Cuando se ha «festejado la reciente reparación del Tirma» resulta ser que ha sido de cara al exterior puesto que aún se está trabajando en él, reponiéndolo de tirillas que parece ser que le hacían falta.

Falso pues también resulta que anteriores Juntas Directivas no se ocuparan del Tirma y que un halago sospechoso del presunto restaurador dijera lo contrario. Cosas veredes….

Lo mas acertado que se pudiera haber hecho con el Tirma es haber realizado una profunda, minuciosa y verdadera restauración que le hubiera posibilitado navegar nuevamente en competiciones de barcos de época que existen actualmente en varias regiones del mundo,

Me entristece que no se escuchara para el Tirma la Salve Marinera y que no fueran madrinas de un acto como el que se pretendió, la viuda de Ventura Quevedo, Merche Moreno, y la de Miguel González Gutiérrez, María Paz González de Chaves, respectivamente, habiéndolo sido una niña que para más señas es nieta del presunto restaurador.

No ampliaré mas estos apuntes, que los tengo, pues para corregir, desmentir y esclarecer a un pretencioso y egocéntrico que dícese restaurador, escultor, arqueólogo náutico, etc, etc, hasta mucho me parece.

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