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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Billete de vuelta

Sánchez liquida el viejo PSOE

Si alguien dudaba del empeño de Pedro Sánchez en finiquitar al PSOE anterior a su hégira y liquidar de paso los réditos de una trayectoria centenaria, ya existe evidencia escrita de ese objetivo temerario. En uno de los apartados de la ponencia marco que se presentará al próximo congreso federal de los socialistas, bajo el epígrafe que refiere “Un cambio en el modo de ser reformista” se habla del objetivo de un “reposicionamiento en el tablero político del PSOE” y de la necesidad de “poner distancia” respecto a “la vieja socialdemocracia en declive”. O sea, que conviene ahora un distanciamiento del viejo PSOE, en contraposición a los designios del nuevo paladín del reformismo.

Y se argumenta esa apreciación bajo la acusación claramente torticera de la existencia, en el periodo anterior de la gestión gubernamental del partido, “de un nexo de unión entre la práctica de las grandes coaliciones y la renuncia del espíritu reformista”. Y aún más, se manifiesta sin la menor sutileza el “rechazo a ser solamente un partido de gobierno dedicado a gestionar lo existente”. De manera que, por ejemplo, se insinúa que los gobiernos de Felipe González, de indudable espíritu reformista, ejecutaron políticas de inmediatez sin vocación de futuro, lo cual se antoja un argumento falaz. Como también aludir a “grandes coaliciones”, que no se encuentran en el pasado por más que se busquen, salvo que se confundan interesadamente coaliciones con consensos necesarios.

Resulta alarmante esta alusión a lo inexistente por parte de un partido que sustenta a un presidente del Gobierno que con tal de mantenerse en el poder está dispuesto a pactar con nacionalistas exaltados, exaltadores del populismo y filoterroristas. Ahí queda eso.

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