¿Quién no recuerda esa pregunta del colegio? Y enseguida se gritaba: ¡policía, electricista, maestro/a, abogado/a, bombero/a, enfermero/a, peluquero/a…!; sí, las profesiones tradicionales. Y es que en la docencia hay unos contenidos a los cuales hay que ceñirse; sin embargo nos seguimos cerrando las puertas a la realidad del mundo digital, eso sí, sin desmerecer a las profesiones de siempre, porque (siempre) las vamos a necesitar. Pero ahora hablamos de las posibilidades laborales que existen dentro del campo de los eSports. Hay muchas.

Nos ponemos en una situación normal hablando de los videojuegos en la escuela; se piensa y se habla de los esports, se visualiza personas de todo tipo jugando, grandes estadios abarrotados (antes de la pandemia, claro) para contemplar los encuentros, etc.; por lo que si se pregunta al alumnado la primera opción laboral (y lógica) que podrían tener la gran mayoría es la de ser gamers, que desde sus perspectivas, implica, jugar, ganar dinero, fama, prestigio; pero también rutinas, entrenamientos, dietas… (porque eso también te lo dan los eSports al más alto nivel profesional).

Y hablando de entrenamientos, tácticas, estrategias, preparación técnica; pues tenemos la figura del entrenador/a. Trabajo demandado debido al aumento del número de equipos, ya que esta figura sabe analizar a sus rivales, estudiarlos para descubrir puntos débiles, fortalezas para de esta manera preparar y mentalizar a sus gamers.

Nos ponemos en otra situación, esa persona le gusta tanto jugar, es muy buena, se sabe los trucos, supera las fases fácilmente; entonces, en su evolución como gamer descarta el ser profesional y es contratado por una empresa de videojuegos para probar los juegos, es decir, se convierte en «probador de juegos», lo cual implica dedicación casi absoluta a estar jugando, testeando, mirando fallos, niveles de dificultad, etc. Aparte de probar los juegos, incluso se pueden desarrollar o diseñar, por lo que tenemos un nuevo perfil laboral: «desarrollador o diseñador de videojuegos». Esta área tiene infinidad de salidas porque cada año salen nuevas versiones de cada juego con esas mejoras, nuevos elementos, personajes, pruebas a superar, etc.

Ahora cabe preguntarse quién se encarga de promocionar todo este «tinglado». Pues aparece la figura del especialista en marketing, capaz de gestionar todo el proceso de merchandising, creando campañas, buscando patrocinio para las marcas y los gamers, gestionando las comunidades, redes sociales. Y quien dice esta profesión, dice otra que está en auge igualmente, que es la de «creador de contenido», o sea, qué publicar en la redes sociales, comunidades, perfiles, etc.; y todo para captar la atención de sus seguidores.

Y una vez captada esa «atención ensordecedora», toca poner a todas esas personas a disfrutar del espectáculo dentro de un recinto, por lo que ya tenemos otro perfil laboral: “organizador de eventos”. Perfil que se encarga (colaborando con el agente de viajes) de gestionar la localización del recinto, los planes de transporte y su infraestructura, alojamientos, dietas, precios de las entradas, etc.

Una vez dentro del recinto, y en pleno apogeo del evento, surge el perfil del caster, figura que narra los encuentros, los analiza, entrevista a los equipos, conoce muy bien el juego, explica y enseña en cada retransmisión a los millones de fans que acuden, ven o escuchan a nivel global transmitiendo la emoción de lo que pasa con grandes dotes comunicativas, ya que su responsabilidad va más allá de «simplemente» contar lo que pasa durante la competición.

Y hablando de análisis, surge otro perfil profesional dentro de los esports, que es el «analista de datos», un perfil que tiene gran demanda. Una de sus funciones es la de proporcionar información detallada y pormenorizada de las diferentes competiciones, rendimiento de los jugadores (del propio equipo o los rivales), analizan técnicas, tácticas, replays de los encuentros para extraer conclusiones necesarias con el objetivo de obtener la más mínima ventaja competitiva sobre sus rivales.

No podemos dejar de lado otra opción laboral, quizás no tan conocida, pero sí crucial que es la de árbitro. Un perfil importantísimo, ya que el transcurrir de cualquier encuentro depende en gran medida del arbitraje, es decir, que se cumplan las normas del juego, no se infrinjan ciertas normas, que todo esté adecuado a la reglamentación vigente, etc.

En definitiva, es la era digital en la cual vivimos. El alumnado debería saber de estas opciones laborales de futuro, que es inmediato, dentro del mundo de los videojuegos, y si ya hay planes de estudio como por ejemplo en China, Estados Unidos Finlandia; España tiene que estar ahí, y, la formación seguirá siendo la clave.