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Ignacio Pardo Luzardo

Punto de vista

Ignacio Pardo Luzardo

Terrazas express versus descanso vecinal

Hace pocos días leí en la prensa local, que el Ayuntamiento capitalino va a regularizar a partir de enero el uso de las terrazas express en las calles que se han autorizado y que usamos los viandantes y conductores que pagamos religiosamente nuestros impuestos.

Puedo entender que esta pandemia por la que hemos pasado todos, nos ha traído consecuencias sanitarias, y otras de tipo económicas y de disminución de derechos para todos los ciudadanos.

Los vecinos de Las Palmas de Gran Canaria, al igual que el resto de las ciudades de España, hemos visto y soportado cómo se ha permitido hacer uso de la calle para servir bebidas alcohólicas y tener que soportar los escándalos en la vía pública en principio con el horario restringido y ahora hasta altas horas de la noche, puesto que a los propietarios de los bares, cafeterías y restaurantes han querido recuperar a toda costa y en el menor tiempo posible las pérdidas por el confinamiento. Da la impresión, que los únicos negocios rentables que proliferan son ahora los de restauración.

Los grandes perjudicados (como siempre), han sido los vecinos de todas las ciudades que viven próximos a esos bares, cafeterías y restaurantes que toda la vida han tenido que aguantar estoicamente ruidos, disturbios, escándalos, porque la autoridad competente ha hecho dejación de sus obligaciones, permitiendo que se produjera todo esto, los dueños de esos locales, van a ir siempre a lo suyo, que es ganar sea de la forma que sea, sin importarles a quien pueda perjudicar.

No entiendo que las autoridades se quieran poner tan escrupulosos con la aplicación de la Ley del Ruido que se aprobó en noviembre de 2003 en Canarias, en aplicación de una directiva del Parlamento Europeo, y que solo beneficia a aquellos que tienen un contacto directo con alguna autoridad y el resto de los ciudadanos, vemos como las autoridades se pasan esa ley del ruido y otras ordenanzas municipales por donde todos sabemos, sin que ocurra nada, sufriendo las consecuencias del descontrol que cada día se produce con las personas que van a consumir a esas cafeterías, bares y restaurantes que realizan mayoritariamente su actividad en la calle sin respetar a la vecindad.

Ya está bien que las autoridades municipales sigan viviendo de cara a la galería, llenándoseles la boca de promesas y de leyes sin cumplir. Aterricen con la ciudadanía hasta donde están los problemas y bájense de esas nubes, o les harán bajar en las próximas elecciones por ineptos y desconectados de la realidad. Lo cierto es que no todo son negocios de restauración, vean las consecuencias que se están produciendo cada noche en las proximidades de estar terrazas express y aquí nadie hace nada, tienen miedo a los botellones descontrolados y por eso prefieren tenerlos controlados en las terrazas express.

Sinceramente me gustaría que, a todos estos políticos y autoridades municipales responsables de controlar el incumplimiento de las leyes, les pusieran debajo de sus casas estas terrazas express, a ver cómo actuarían.

Es triste decir que lo único bueno que tuvo la COVID durante el confinamiento, fue que los vecinos que viven cercanos a bares, cafeterías y restaurantes pudieron descansar de forma ininterrumpida por las noches, sin escándalos, ni peleas.

Me lo vistan como me lo vistan, la percepción que tenemos los ciudadanos votantes es que los políticos y autoridades municipales y propietarios de negocios de restauración jamás piensan en la vecindad en la que está ubicada, unos quieren hacer caja y los otros escurrir el problema por miedo a tomar medidas eficientes.

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