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Javier Durán

Reseteando

Javier Durán

Periodista

Hidalgo acaba con el tándem

Pablo Quintero lleva unos años subido al caballito del poder, que es el ámbito donde mejor encaja. E incluso me atrevería a decir que resulta difícil visualizarlo en otro que no sea ese. Una opción respetable. Competitivo hasta decir basta, no oculta el bagaje que dejó su etapa de estudiante en EEUU, sobre todo si se trata de ganar unas elecciones. Ambicioso y estratega, le gustaría un día a día donde el leit motiv fuese resolver crisis y más crisis.

Hidalgo y él formaban hasta ayer mismo un tándem, donde el alcalde -por decirlo de una manera gráfica- veía por los ojos de él. De ahí que su iniciativa de cesarlo como director de Gabinete «por pérdida de confianza» provocó perplejidad, aparte de rumorología sobre un supuesto ajuste de cuentas con Quintero procedente de la fronda precongresual.

Pero llegó a la redacción una segunda parte: había sido apartado por acoso sexual, presunto comportamiento que llevó al primer edil a quitárselo de encima raudo y veloz, sin contemplaciones. Aunque parezca lo lógico, no lo es tanto si nos asomamos a experiencias tan nefastas como el caso Nevenka, circunscrito al PP. Bajo la presunción de inocencia a la que todos tenemos derecho, constituye una decisión encomiable la separación del cargo de confianza de la esfera de poder. Una vacilación al respecto hubiese sido interpretada como un gesto de amparo para Quintero, y todo lo contrario para la persona que ha ejercitado su defensa a través de los órganos correspondientes en sede del Ayuntamiento. No es un hecho gratificante, pero tenemos constancia -por lo pronto- de que el poder no debe ser un vendaje para cubrir determinados actos en contra de la persona, ya sea desde el lenguaje abusivo cotidiano con contenido sexual, o con formas de trato y acoso ofensivas, que, sin ser delitos, puede ser consideradas como faltas laborales o de convivencia. Quintero, que es inteligente y de formación brillante, ha sido descabalgado en pleno rodeo. Pero eso poco importa ahora, cuando le toca afrontar una curva larga y de cierta peligrosidad.

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