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Alfonso González Jerez

Retiro lo escrito

Alfonso González Jerez

Acotaciones congresuales

Todos tenemos debilidad por algunas películas mediocres, yo reconozco cierta inclinación injustificable por un filme más bien cochambroso, El reino de los cielos, una cosa, en fin, dirigida por Ridley Scott. En la película, cuando por fin Saladino consigue conquistar Jerusalén en 1187, el defensor de la ciudad sagrada, Balian de Ibelín, le pregunta por su precio después de tantas muertes, batallas y agonías. ¿Cuánto vale Jerusalén? Saladino sonríe y le contesta: “Nada”. Y se dirige a su campamento. Pero a los pocos pasos se vuelve, sonríe todavía más abiertamente y le dice al capitán cristiano: “Todo”. Es lo que le ocurre a Ángel Víctor Torres. ¿Cuánto vale la nueva comisión ejecutiva del PSOE canario? Si la observas con detenimiento, nada. Si la admites como ejercicio de poder e instrumento de un liderazgo, todo. Especialmente porque su flamante estructura presenta algunas novedades poco comentadas.

El núcleo duro de la comisión es, obviamente, la Secretaria General de Organización. Nira Fierro es –al menos nominalmente – una secretaria general bis, una novedad organizativa en el PSOE de Canarias que es obra del propio Torres. Esta secretaria general bis tiene incluso una vicesecretaria general, Rosa Bella Cabrera, que recientemente ha quedado libre de cualquier acusación o sospecha judicial. Cabrera es de la confianza de Blas Acosta y Torres la conoció cuando ambos eran diputados en Madrid. Es un gesto de amistad y de plena recomposición de la confianza. Bajo el mandato de Fierro queda también su predecesor, el extremadamente palmero Jorge González, a cargo de la coordinación territorial e institucional. Fuera del estricto ámbito férrico se detectan algunas incorporaciones de cierta relevancia, como que Ventura del Carmen Rodríguez se encargue de la Secretaria del Sector Primario, de lo que se ocupa en el grupo parlamentario. Con los nombramientos de los gomeros Torres siempre debe tener cuidado, no vaya a irritarse el tío Casimiro Curbelo, una suficiente razón para que Rodríguez jamás sea consejera. Pero ahora tiene su Secretaría. Teresa Cruz Oval ha sido rehabilitada como secretaria de Sanidad. También resulta llamativa la entrada a la dirección regional de Antonio Olivera como secretario de Gestión Pública y Administración. Hace dos años y medio Olivera fue designado viceconsejero de Presidencia bajo el aura de un técnico excepcionalmente competente con solo una débil tintura partidista. En los últimos meses ha sumado a tan delicada responsabilidad la dirección técnica de la oficina abierta por el Gobierno autónomo en La Palma y el rol de portavoz entre oficial, oficioso y oficiante del Ejecutivo. Y ahora secretario de Gestión Pública. Olivera ya no es un tecnócrata encajonado, sino que está buscando y consiguiendo su propio espacio político.

Y finalmente se han creado un conjunto de secretarias realmente innovadoras. Una secretaria de Relaciones con las Cortes (sic) en las manos de Ramón Morales, una secretaria de Dinamización de Agrupaciones –algún maldicente, al término del XIV Congreso, preguntaba si el partido iba a pagar clases de pilates o zumba, para apuntarse – o una secretaria de Igualdad y Canariedad, que vaya usted a saber en qué consiste exactamente. Lo que no se encuentra por ningún lado en una secretaría de cultura y patrimonio histórico, quizás, con las prisas, se les olvidó. Tampoco es que jamás haya pintado demasiado. Para lo realmente importante sí que ha habido espacio y por eso figura como Vicesecretaria Portavoz, encuadrada en la Secretaria General de Organización, a Elena Máñez, a las que han separado cuidadosamente de cualquier competencia económica en la división del trabajo orgánico. Esta es la dirección de Torres. La que él ha querido y moldeado. La que ha bendecido sin apenas hacer concesiones a ningún sector de la organización. La responsabilidad es ya suya y solo suya.

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