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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Manolo Ojeda

Cartas a Gregorio

Manolo Ojeda

El año de los dos

Querido amigo: Este es el año de los dos, y no me refiero a ti y a mí, Gregorio, sino a los tres doses que nos van a acompañar este año. Podrían ser cuatro, pero no creo que los que hoy estamos vivos podamos aguantar hasta 2222, a menos que para entonces vivamos más de 200 años.

Dice Kiko Llaneras, periodista de EL PAÍS, que una de las buenas noticias del último año es que hoy vivimos el doble que hace cien años, según asegura la publicación online Our World In Data.

Han pasado 911 años desde que en 1111 tuvimos un año con cuatro números iguales. El próximo no será hasta 2222, y volveremos a ver cuatro cifras iguales en el 3333. Así que, de los cuatro doses a los cuatro treses, tienen que pasar 1.111 años, pero supongo que no llegaremos a celebrar tantos cumpleaños.

No voy a seguir mareándote con estas cifras, Gregorio, porque, como dijo Abraham Lincoln, “Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida que te den esos años”.

Tampoco tuvo el presidente americano la posibilidad de vivir mucho, porque cuando tenía 56 años le pegaron un tiro por haber acabado con la esclavitud.

De todas formas, si ahora vivimos una media de 82 años, tenemos que trabajar 45 años para tener 17 años de pensión, pero si vivimos 100 años, y haciendo los mismos cálculos, tendremos que trabajar 55 años para luego tener 25 de pensión, y así sucesivamente.

Acaba de terminar un año muy complicado, Gregorio, pero estoy convencido de que pronto nos acostumbraremos a considerar las pandemias y las vacunas como algo habitual. Se da el caso de que los que ya están vacunados con las tres dosis, pueden resultar positivos en el test de antígenos, aunque, generalmente, el virus responde como una gripe que se cura a los pocos días sin que tenga mayores consecuencias.

Tengo la impresión de que todos vamos a tener que pasar por este puñetero virus para inmunizarnos, por lo que, en lugar de pedirnos el Certificado COVID de la UE, vamos a necesitar un certificado de haber tenido la pandemia para que nos permitan circular...

Pero, volviendo a los doses de este año, resulta que uno de mis sobrinos nació un dos de febrero del año 2000 a las diez de la noche, es decir, a las 22 horas, por lo que este año cumplirá 22 añitos, y a su padre se le ha ocurrido la idea de comprar esa terminación de todos los sorteos que se encuentre.

Menuda tontería, como si ya no fuera suficiente casualidad que te toque la lotería para que, además, coincida con la hora, el mes y el año de tu nacimiento. Eso no es suerte, es un milagro, y yo no soy de los que cree en los milagros, aunque como las brujas, haberlos haylos…

Un abrazo, amigo, y hasta el martes que viene.

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