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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Luis M. Alonso

Sol y sombra

Luis M. Alonso

El plan de choque

Por lo que se conoce, el plan de choque anticrisis que se va a aprobar se percibe insuficiente además de tardío. Tampoco se podía esperar gran cosa dados los principios fungibles a que nos tiene acostumbrados el sanchismo y el espíritu sanchopancista de la parte del Gobierno que presume de tenerlos pero prefiere seguir obteniendo rentabilidad de su situación política en vez de demostrarlo abiertamente con hechos. El caso es que Pedro Sánchez ha vuelto a salirse con la suya consiguiendo el visto bueno a regañadientes a unas medidas proteccionistas, basadas en subvenciones y bonificaciones del combustible, y no en la necesaria reducción fiscal para amortiguar el fuerte impacto de la crisis en los contribuyentes. Unas medidas que incluyen, además, la prohibición del despido en determinadas circunstancias y un tope en los alquileres de las viviendas, propuesta que no es fácil relacionar con los efectos del conflicto ucraniano.

La guerra se utiliza, además, como señuelo para dar la impresión de que se interviene eficazmente en problemas como el de la subida del recibo eléctrico y la consiguiente inflación, que ya existían mucho antes de que Putin decidiera invadir Ucrania. Pero, en fin, esta es una sociedad, al menos hasta ahora, lo suficientemente manipulada por el relato y los que lo manejan para comprender a los que ponen por delante de las soluciones reales sus fines partidistas y clientelares. Ahora, se trata de encajar el guantazo como hizo Chris Rock con Will Smith. O de confiar en que el maquillaje no se desvanezca antes de lo previsto por el presidente del Gobierno, que aparenta haber regresado de Bruselas como si lo hubiera hecho de la Conferencia de Teherán de 1943, con el acuerdo de la «isla energética» para España y Portugal, que resitúa a este país en el lugar de los parias de la UE y que no se sabe todavía qué repercusiones ventajosas traerá a los españoles. Si es que es así.

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