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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Javier Durán

Reseteando

Javier Durán

Periodista

Crisis, crisis, crisis, crisis...

Un amigo fue el otro día a comprar el recambio de un electrodoméstico. El dependiente se lo desembaló para comprobar si estaba perfecto, y ambos, al unísono, se quedaron espantados. Las letras de las instrucciones para el usuario, «vegetales o frutas», tenían una escritura de un país oriental. Parecía que el repuesto había sido enviado por error a la ultraperiferia europea, seguramente por la crisis logística, y no a un país asiático. Otra persona, en este caso un conocido, va al banco y le cuentan lo de la crisis de la inflación y la subida de los intereses, una coyuntura gravosa para su bolsillo por la subida de los tipos de interés. El súper es el otro escenario: la crisis por desabastecimiento por la guerra rusa contra Ucrania ataca los precios, y la verdura, el laterío y los congelados se resienten. Van tres crisis. En el interior de un restaurante el calor aprieta, no hay nadie con corbata, pero el aire acondicionado está sometido a las limitaciones de Moncloa. El camarero informa que es la crisis energética. Asegura que nadie quiere sopas ni potajes, platos calientes que acaloran a la clientela. El empleado de la gasolinera pregunta si aplica o no aplica la reducción gubernamental, el subsidio de Pedro Sánchez. Un lío, es otra variante dentro de los desarreglos energéticos provocados por Putin. Se trata de la crisis de la gasolina. En casa hay mucha cautela a la hora de encender el horno, o al menos se intenta que el encendido para el bizcocho caiga en la hora valle. Nos encontramos ya en la crisis del recibo de la luz. También está la inmobiliaria, el reflejo de las tensiones financieras sobre la compraventa de viviendas, tanto en nuevas como usadas, y sobre los alquileres. Después está el granero de Ucrania, que ha partido en dos el precio de la harina, y de paso ha influido en el coste del botellín de cerveza o en el pienso para las gallinas que ponen huevos ecológicos. Una crisis alimentaria, la sombra de un desabastecimiento. Está Taiwán y la Pelosi, pero también el clima y su capacidad para inflamar los incendios. He perdido la cuenta de la cantidad de crisis y subcrisis que nos rodean.

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