Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Fernando Canellada

Azul atlántico

Fernando Canellada

Periodista

La leyenda de Carmelo Cabrera

Leyenda del baloncesto, lo que se dice leyenda viva del deporte de la canasta en España, es Carmelo Cabrera. La Gala del Baloncesto Español, que se trasladó a Canarias por primera vez fuera de Madrid, permitió entregar en el Hotel Santa Catalina el reconocimiento a una figura del basket sobresaliente que marcó a generaciones de seguidores, que descubrió a miles de españolitos que había gloria deportiva más allá del fútbol, como este grancanario del histórico Real Madrid de nuestra infancia. Carmelo Cabrera no necesita presentación en esta tierra. Este chaval de Arenales marcó una época. Ahora, en estos tiempos recios, se le encuentra con frecuencia alrededor de su querido Colegio Corazón de María, por ejemplo, en la calle de Venegas, donde suele almorzar con algunos de sus muchos amigos y amigas. Lleva en las canchas una vida entera. Es al deporte del baloncesto, junto a sus compañeros de la memorable generación madridista, como Manolo Santana al tenis. Nos recuerda lo que significó Quini en Gijón; Rexach en Barcelona; o Emilio Butragueño en Madrid.

Carmelo Cabrera, sencillo y discreto, tan alto como amigable, refleja en la calle lo que ha sido en las canchas. Como se define en el refranero castellano, en la mesa y en el juego se conoce al caballero. Lleva el deporte de la canasta en la sangre, y es un entusiasta impulsor de la cantera y la base, aunque por razones que no vienen al caso, resulta manifiesto que el equipo de su tierra opta por otras leyendas.

Como siempre ha sido un hombre cercano a periódicos y medios de comunicación, le vienen bien, además de las felicitaciones de los que le admiramos por lo que nos hizo disfrutar en aquella tele en blanco y negro, unos consejos de San Francisco de Sales. «El honor de la gente de bien lo protege Dios», dejó escrito el santo patrón de los periodistas. Enhorabuena, Carmelo.

Compartir el artículo

stats