Opinión | Retiro lo escrito

Ya basta

Registro del SCS por el 'caso mascarillas"

Registro del SCS por el 'caso mascarillas" / José Pérez Curbelo

Agentes de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional, en funciones judiciales y mandados por la Fiscalía Europea, inspeccionó el pasado jueves durante doce horas oficinas y despachos de la Consejería de Sanidad en su sede de Las Palmas de Gran Canaria. Los agentes se esforzaron especialmente en rastrear en los ordenadores correos internos y externos de Conrado Domínguez y Ana María Pérez. Un poco premiosa la cosa porque a estas alturas los únicos correos electrónicos de los susodichos susceptibles de ser rastreados serán los de felicitación de navidades. No, no es muy común que una orden de la justicia europea origine un registro en oficinas de un gobierno autónomo. Pero al ministro de Política Territorial y expresidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, estas insignificancias le traen sin cuidado, y consultado al respecto declaró (estas palabras merecen ser escuchadas, no leídas) que está convencido que todo se hizo bien.

Soltar a estas alturas del caso Mascarillas, y después de un registro policial en la Consejería de Sanidad, que todo se hizo bien ya no es una marcianada. Es una grosería, una falta de respeto del expresidente Torres a la opinión pública canaria. Ya basta de mentecateces. Por el momento es indubitable que cuatro millones de euros de dinero público han desaparecido para siempre jamás sin que la administración autonómica haya podido recuperar un mísero euro. Torres debería asumir que el primer responsable político de un latrocinio millonario que no hubiera sido posible sin obvias complicidades en el interior del Gobierno que presidía. Hacerlo con entereza y gallardía y explicando que confió en quien no debía, y no me refiero exclusivamente al señor Domínguez, que llegó a creer que el Gobierno autónomo era su Monopoly particular. Curioso personaje el señor Domínguez, dueño y víctima de todas sus caras: un funcionario eficiente, una oreja peluda pero dúctil en todos los despachos, un amigo de fiar, un inocentón que parece que solo ha comido natillas en su vida, un pianista delicado que siempre sabía tocar la tecla del piano de la Consejería de Sanidad cuya nota abolía cualquier límite. Pero la apuesta de Torres por sostenella y no enmendalla hasta el final esperando que todo escampe ha devenido, desde hace tiempo, insoportable. Y a veces parece que no basta solo con esperar. El PSOE y sus socios parlamentarios en el Congreso de los Diputados consiguieron excluir a Teresa Cruz Oval –destituida fulminantemente por Torres a finales de marzo de 2020, cuando arreciaba la pandemia del covid– del listado de comparecientes para la comisión de investigación sobre la compra de material sanitario y las hipotéticas ilegalidades producidas en las contrataciones. El Partido Popular registró un listado de 67 comparecientes y los socialistas lograron, en la negociación, excluir a Cruz Oval. En cambio, deberá acudir a la comisión del caso Koldo en el Senado: el PP dispone en la Cámara Alta de mayoría absoluta y no debe negociar nada. Lo del Senado no creo que le haga gracia a Torres ni a nadie en la dirección del PSOE. Nadie confía plenamente en la discreción y el laconismo debidos por Teresa Cruz. Y no tanto por ella sino, por el contrario, por ellos mismos. La arrasaron políticamente y no le dieron ninguna escapatoria en 2023. Fue excluida de todas las listas: ni al Parlamento, ni al Cabildo tinerfeño, ni al ayuntamiento de Arico. Solo pudo acabar la legislatura como diputada, lo que hizo con disciplinado mutismo. La saña contra Cruz jamás se ha explicado desde el PSOE.

Es hora que Ángel Víctor Torres informe realmente sobre su papel, el de sus consejeros y el de sus colaboradores en la mortífera epidemia de 2020. Sobre quienes constituían el comité de emergencia sanitaria y por qué entre ellos estaba un secretario general técnico de Obras Públicas llamado Conrado Domínguez. Cuantas veces se reunieron y a qué se dedicaban. Todo lo que sabía y todo lo que no sabía. A mí me encantaría verlo y escucharlo en una larga entrevista en la Televisión Canaria. Entre otras cosas para eso están los dos: el señor Torres y TVC.

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