Opinión | Volando bajito

Un premio y algunos recuerdos

Arkoiris ha puesto en valor mi larga trayectoria como periodista, cuarenta años en los que desde mis inicios puse mi pluma al servicio del periodismo social y sanitario

Premios Arkoiris en Gáldar

Premios Arkoiris en Gáldar / José Carlos Guerra / LPR

Toca aprovechar cualquier altavoz para reflexionar sobre lo que tenemos y lo que amenaza con volver. Cada vez que tenga oportunidad de recordarlo, lo haré. La noche del jueves en Gáldar con motivo de la entrega de los premios Alkoiris cuando subí al escenario y agradecí la distinción lo hice.

«El premio que recibo esta noche de manos de la Asociación Arkoiris», comencé diciendo «que destaca mi trayectoria en el periodismo tiene una connotación emotiva, personal. Gáldar es una ciudad muy querida por mi y mi familia. Aquí nació mi madre, Soledad Ojeda Guerra, y por la calle Larga y aledaños paseó a sus hijos y nos enseñó a quererla. Una excursión a Gáldar siempre era una fiesta y esta noche es también lo es. Créanme».

Arkoiris ha puesto en valor mi larga trayectoria como periodista, cuarenta años en los que desde mis inicios puse mi pluma al servicio del periodismo social y sanitario. La sanidad de hace 25 30 años era una sanidad bajo mínimo, miserable, muchos enfermos y escasos medios. Ante esa precariedad me alié con ellos y puse voz a los que nadie escuchaba.

«Para aquel grupo de enfermos víctimas de la sanidad más pobre, dije», quiero tener hoy un recuerdo especial cuando a finales de los años ochenta a Canarias llegó el Sida. El desconcierto y el miedo dormía con ellos. Era una enfermedad maldita y entonces mortal. Afortunadamente hoy, no. No quiero dramas en mí vida pero a veces la memoria me devuelve episodios de aquel espanto.

«Siempre le digo a los periodistas que comienzan que la vida está en la calle y las noticias, también. He ejercido la profesión más hermosa del mundo y gracias a ellas también he conocido a las mujeres y hombres de ese colectivo de los que tanto aprendí y del cual, literalmentente, me enamoré».

No permitamos que vuelva el pasado.