Opinión | Retiro lo escrito

Otro nuevo Santa Cruz

A partir de los muy escasos datos del proyecto Santa Cruz Verde 2030 Adsuara calcula que la capacidad del nuevo barrio chicharrero, según los sueños municipales, sería de unas 4.800 viviendas o 14.000 habitantes, lo que corresponde aproximadamente a un 7% de incremento de la población

Ayuntamiendo de Santa Cruz de Tenerife

Ayuntamiendo de Santa Cruz de Tenerife / LP/DLP

Dentro de cuatro años quedará definitivamente descontaminadas todas las parcelas cedidas al ayuntamiento de Santa Cruz por la Refinería de Petróleos de Cepsa, que por entonces ya habrá sido totalmente desmontada. Sin duda el amable lector recordará que sobre los 600.000 metros cuadrados que quedarán liberados para la expansión urbana de la capital actuará algo que se llama Santa Cruz Verde 2030, un proyecto que, hasta el momento, se sustancia en un montón de maquetas y vídeos (también es cierto que han convocado una oposición para cubrir una plaza de director general de esta gran transformación de la ciudad).

Lo único realmente concreto que ha trascendido es que el 67% de la superficie liberada quedará como suelo público «para crear zonas verdes, equipamientos y dotaciones». El 33% restante se destinará a la «iniciativa privada» para usos residenciales, turísticos o terciarios», sin olvidar varios accesos al mar, un paseo marítimo y varios viarios. Tampoco se puede precisar mucho más. Estaría estupendo que el ayuntamiento santacrucero sirviera todo el documento de Santa Cruz Verde, y otros interesantes que pudieran estar relacionados, en un portal web que recogiera opiniones y sugerencias de los ciudadanos, pero esas moderneces no se estilan mucho por aquí. Por aquí se estila más echarle la bronca a los vecinos por quejarse del deficiente servicio de basuras. Ay, ingratos guarretes, no se merecen nuestros desvelos y nuestras sillas.

Cuatro años parecen media eternidad, pero en términos de gestión política y administrativa es casi mañana a media mañana. Humildemente confieso mis miedos. Recuerdo la espantosa experiencia de la primera desrefinerización, cuando Cepsa cedió los primeros terrenos en Cabo Llanos. En puridad tampoco es imprescindible recordarlo: basta ver la arquitectura barata, soez, colmenar que apabulla una zona que se vendió en su día como «la nueva Santa Cruz». Es un espanto, un incendio de cutrez, especulación y fealdad, y ese incendio se prolongará durante todo el siglo sin remedio, al menos que caiga un meteorito sobre la avenida Tres de Mayo, que bien se lo merece, con sus raquíticos banquitos sin sombra y sus cuatro flores siempre sedientas.

Deberíamos estar ya instalados en un debate público abierto, pero señalar esto es otra bobería muy poco chicharrera. En esta ciudad es casi antipatriótico pedir un diálogo respetuoso entre las instituciones y los ciudadanos. Salvo algunos, poquísimos, profesionales aislados – de consulta obligatoria es la bitácora Anaga, del brillante urbanista Xavier Adsuara – ni los departamentos universitarios, ni los colegios profesionales, ni las organizaciones empresariales, ni los sindicatos ni nadie mínimamente cualificado en los extramuros del ayuntamiento ha dicho una maldita palabra sobre el futuro de esos más de 600.000 metros. Vaya usted a saber lo que esperan: quizás también a la caída del meteorito.

A partir de los muy escasos datos del proyecto Santa Cruz Verde 2030 Adsuara calcula que la capacidad del nuevo barrio chicharrero, según los sueños municipales, sería de unas 4.800 viviendas o 14.000 habitantes, lo que corresponde aproximadamente a un 7% de incremento de la población. Lo que ocurre, según observa el arquitecto, es que ya existe terrenos es el término municipal para quintuplicar el número de residentes. La pregunta es obvia e inmediata: ¿para qué construir cerca de cinco mil viviendas en los terrenos liberados – no por pura generosidad – por el desmantelamiento de la Refinería? ¿Por qué no pueden dedicarse a ser un gran pulmón verde de Santa Cruz destinado a equipamientos para ofertas culturales, deportivas y recreativas en un espacio urbanísticamente creativo, hermoso, atractivo? ¿Por qué el reto demográfico es un problema en toda Canarias pero no en la extensión urbana de Santa Cruz de Tenerife?

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