Opinión

La España de todos

En un país tensionado, rota por dimes y diretes estériles, la Roja emerge como un imbatible símbolo de unidad

La España de todos

La España de todos

El todo poderoso fútbol logra consensos al alcance de unos pocos. Su hegemonía imperial doblega voluntades y la concordia se impone de forma natural. En una España tensionada, rota por dimes y diretes estériles, políticas y diferencias ideológicas rupturistas, el equipo nacional de fútbol emerge como un imbatible símbolo de unidad. En un momento histórico en que las opiniones divergentes confrontan de manera violenta entre sí, la Roja ha demostrado ser capaz de ganar no sólo en el campo, sino que acompasa los corazones de millones de españoles.

El poder del fútbol para trascender barreras se multiplica con cada victoria. Con cada gol, con cada pase preciosista, el conjunto nacional no sólo avanza en el torneo, sino que obtiene algo aún más significativo: fusiona a una nación dividida. Es ahí cuando el deporte rey se convierte en un fenómeno social y cultural. Una pausa refrescante del constante ruido de las disputas y la ausencia de grandes acuerdos, que tanta falta hace en un país que se auto inmola. En lugar de enfocarse en lo separa (la desbordante inmigración, el reparto de fondos y el terrorismo secesionista...), los españoles encuentran una causa común en la que casi todos pueden estar de acuerdo: la pasión por el fútbol.

El ejemplo de la escuadra rojilla es manifiesto a través del trabajo en equipo, la cooperación y esfuerzo común. Valores que resuenan profundamente en un país que necesita buscar el consenso y el diálogo para no acelerar su involución.

La esperanza ilusoria es que este sentimiento de unidad, aunque temporal, pueda tener un impacto duradero y sirva de reflejo a los que nos dirigen. Si el fútbol puede unir a una nación por la duración de un torneo, quizás también pueda inspirar a los dirigentes políticos y lograr soluciones a las acuciantes necesidades de nuestra sociedad. Ojalá que la Eurocopa durase un siglo para que a base de goles se alcanzara más unidad, más consensos y más diálogo gracias a la España de todos.