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Opinión | Volando bajito

Las Palmas de Gran Canaria

El churrero más listo

“Mira, para vender copas después del mediodía tendría que contratar dos camareros. Las cuentas no salen"

Detalle de la figura de una mujer friendo churros.

Detalle de la figura de una mujer friendo churros. / Juan Castro

Cuando llegué al barrio, Los Arenales, hace unos quince años estaban cerrando una dulcería de delicias marroquíes. No era negocio a pesar de estar en una buena esquina, buen local, amplio ventanales acristalados. Mucha luz poca, clientela.

Un día de hace media docena de años alguien me comentó, que en ese local ya clausurado abrirían una cafetería típica. Un matrimonio al borde de la jubilación y su hijo veinteañero se pondrían a frente del negocio. Lo primero que hicieron fue cambiar el horario típico de una cafetería. Nuevo horario y una significativa novedad en la carta. En la nueva actividad comercial predominarían churros, bocatas y sándwich, ni una copa de alcohol.

El nuevo negocio adaptó el horario a los intereses comerciales de sus dueños de tal manera que padres e hijo llegaban a la cafetería amaneciendo el día y cerraban la puerta a eso de las doce y hasta mañana. Viven en Teror y cada día amanecen los tres en el negocio a veces con algún dulce casero que mamá hace en casa antes de salir para Las Palmas y lo colocan con mimo en el expositor.

A partir del mediodía ni y churro más, ni un café. Un día le pregunté al jefe que le había llevado a tomar de cambiar de horario de forma más drástica como lo es cerrar a las una de la tarde y lo explicó en pocas palabras. “Mira, para vender copas después del mediodía tendría que contratar dos camareros además del mantenimiento del negocio. Las cuentas no salen. Sin contar lo que traen las copas, griterío y tardes eternas” Han triunfado. Desde primeras horas de la mañana ya tienen cola de clientes. Un día con la churrería cerrada hablamos y entonces supe que el padre procede de familia numerosa y humilde. Tanto que el, junto a sus hermanos, vivió la niñez en la Casa del Niño. El hermano mayor, hoy churrero, los cuidó a todos.

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