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Opinión | Miren a ver

Canarias necesita cuidar su talento

Angharad Hernández Torres (Canary Sweep) y Raúl López Gutiérrez (Borah Digital Labs SL) galardonados por su talento innovador

José Cristóbal García, vicepresidente de la CCE, izquierda, y Teresa Ortega, directora del Servicio Canario de Empleo, derecha, junto a la ganadora del premio Angharad Hernández Torres (Canary Sweep) y del ganador del accésit Raúl López Gutiérrez (Borah digital labs SL).

José Cristóbal García, vicepresidente de la CCE, izquierda, y Teresa Ortega, directora del Servicio Canario de Empleo, derecha, junto a la ganadora del premio Angharad Hernández Torres (Canary Sweep) y del ganador del accésit Raúl López Gutiérrez (Borah digital labs SL). / Ángel Medina

Canarias vuelve a afrontar incertidumbres derivadas de un momento en el que el mundo cambia y atraviesa por transformaciones económicas y sociales de calado. «Esto es una obviedad», apostilló ayer el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna José Luis Rivero Ceballos durante el Encuentro Empresarial 2025 en el que la Confederación Canaria de Empresarios de Las Palmas entregó el Premio Emprendedor. Para Rivero Ceballos, prestigioso analista de la economía isleña, el mundo cambia siempre, no es ninguna novedad, pero sí que son novedosos el sentido y los elementos del cambio.

El ilustre profesor explicó cómo la economía de la región había registrado un crecimiento brutal entre 1955 y 2023 apenas interrumpido por las crisis económicas internacionales. Baches naturales en un contexto de crecimiento continuo. Sobre todo, en la segunda mitad del siglo XX. Los datos demuestran que el siglo XXI se le atraganta a Canarias. Crecer es ahora más difícil. Y por si fuera poco, las crisis de estos años -la del ladrillo, la de la pandemia y la de su posterior proceso inflacionista- han golpeado fuerte.

José Luis Rivero Ceballos, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna.

José Luis Rivero Ceballos, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna. / Ángel Medina.

Lo demuestra con claridad el hecho de que el Producto Interior Bruto (PIB) per capita ha experimentado un espectacular desplome. Si en el año 2000, el del Archipiélago se situaba en el 95% del nivel de España, en la actualidad está por debajo del 80%. A la cola del conjunto del país.

Según los indicadores europeos, la región muestra buenos índices en servicios de salud y educación básica, tecnología y capacidad de sus instituciones. Pero el listado de déficits es amplio. Mal en infraestructuras, educación universitaria, eficacia del mercado de trabajo, tamaño del mercado en el que colocar los productos, sofisticación de los negocios, innovación...

Poca capacidad

Sorprendentemente, atraemos talento. A un nivel por encima de la media nacional. Pero retenemos menos, le damos pocas facilidades, y nuestras competencias y vocaciones técnicas son bajas, igual que nuestra capacidad de localizar el talento propio, el que existe en el Archipiélago.

Precisamente, el encuentro de ayer sirvió para apoyar a los jóvenes emprendedores. Un gesto institucional deseable impulsado por la CCE, pero que además es una necesidad estratégica para garantizar la competitividad futura de las islas. En Canarias existe talento, existe ambición emprendedora y existe una red creciente de iniciativas dispuestas a acompañar ese esfuerzo. Pero también enfrentamos un desafío estructural: canalizar ese potencial y convertirlo en proyectos sostenibles, escalables y que lleguen a tener un impacto real.

En esta línea, cobra especial relevancia el Premio Emprendedor 2025, otorgado a Angharad Hernández Torres (Canary Sweep) y el accésit a Raúl López Gutiérrez (Borah Digital Labs SL), estas iniciativas junto a las del resto de finalistas Sara Solanas Academia Barista, La Pepa Studio y Aristeo ejemplifican el tipo de emprendimiento que Canarias necesita: innovador, con conocimiento especializado y con una clara orientación a resolver problemas y mejorar procesos. No son simples iniciativas individuales: son un símbolo del talento que ya existe en las islas y que, con el apoyo adecuado, puede convertirse en motor de cambio.

Pedro Ortega, presidente de la Confederación Canaria de Empresarios.

Pedro Ortega, presidente de la Confederación Canaria de Empresarios. / Ángel Medina

Principales retos

Es aquí donde debemos detenernos. Uno de los principales retos del Archipiélago es evitar la fuga de talento. Cada año, jóvenes altamente formados abandonan Canarias por falta de oportunidades o por la percepción de que su desarrollo profesional solo es posible fuera. Revertir esta tendencia implica fortalecer los ecosistemas de apoyo al emprendimiento. Estos programas no solo facilitan la creación de empresas: generan cultura emprendedora, acompañan, forman, y permiten que una idea pueda sobrevivir más allá de la fase inicial.

El Encuentro Empresarial ha demostrado que existen espacios donde emprendedores y empresas consolidadas pueden dialogar y construir conjuntamente. La combinación entre experiencia y juventud emprendedora es, probablemente, una de las claves más sólidas para consolidar un ecosistema innovador. Necesitamos empresas dispuestas a colaborar con startups, instituciones que apuesten por la innovación, y jóvenes que vean viable quedarse en su tierra para desarrollar proyectos competitivos. Pero esto no ocurrirá espontáneamente: requiere de compromiso político, coordinación institucional y un apoyo decidido desde el sector empresarial ya consolidado.

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