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Opinión | Contexto

CLAUDIO OJEDA GONZÁLEZ

No veo a Canarias votando a Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / Pool Moncloa / Europa Press

Vivimos en nuestra tierra tiempos difíciles. Aquí se percibe más, porque hay más concentración poblacional. Sabemos que hay que ir adaptándose a los nuevos tiempos, pero hay que preservar nuestro modelo de vida, en el que juega un papel importante nuestro clima, único en el mundo, el carácter de nuestra gente, que se mimetiza con todo el que llega de otras partes del país, e incluso con aquellos que hablan nuestro idioma que vienen de muchos países de Sudamérica. Cada día nos empujan a aceptar otras formas de pensar y vivir, que no corresponden con nuestra tierra. Tal como se están desarrollando los acontecimientos en el mundo, parece ser que el más fuerte decide lo que le interesa, y el menos preparado, sufre las consecuencias; y así se refleja en la situación canaria comparada con el resto del país.

Vivimos muy alejados del territorio nacional, y por capricho u otros intereses ocultos de este señor que nos gobierna, vivimos sin puertas que nos protejan. En reiteradas ocasiones se le ha pedido que se reconozca la división de las aguas canarias, asunto que no le interesa a Marruecos, y en el que el presidente Sánchez ha dado la callada por respuesta, a pesar que la Comunidad Europea a través de su representante el Señor Magnus Bruner, comprometido con el presidente de Canarias, traslada al gobierno español la disponibilidad de establecer el Frontex que representa el límite de las aguas europeas con respecto al territorio africano, además de aplicar fondos europeos para afrontar la crisis de la inmigración.

Este gobierno nos esconde la gravedad de la situación, y tenemos la sensación que en parte hay un cierto tacticismo al que le viene bien esta situación para echar la culpa de lo que pasa a la oposición y obligar a los canarios a mirar en otra dirección, haciéndonos ver que el problema no va con ellos, sino del que nos gobierna. El resultado de este desgobierno es por ejemplo la situación en la isla de El Hierro; donde hay verdaderos guetos, de cientos de personas, viviendo en chabolas prefabricadas, en zonas poco accesibles, que cuando eso se desborde, no hay quien lo pare. Esto se mantiene así porque el presidente del Cabildo «sanchista» dice que él lo arreglará, la misma canción dictada desde el gobierno.

Si eso es preocupante, es más desconcertante la falta de interés de los problemas canarios cuando se llevan a Madrid. El último de cambio de la financiación autonómica. Esta señora que siempre aplaude con entusiasmo cuando habla el número uno, la vicepresidenta Montero, aplaza los debates canarios, como hizo hace unos días, para una mejor ocasión. Andalucía es su campaña. Muchas veces me pregunto dónde están los políticos canarios que pertenecen a este gobierno, los vamos a seguir votando.

Los problemas que tiene Canarias se agrandan día a día, con tantos medios afines al gobierno no nos dejan ver la realidad, hay una clara desaparición de la clase media, el nivel de pobreza se vive en la calle, el encarecimiento de la vida que lleva a una gran parte de la población a no llegar a final de mes, el autónomo que cierra negocios por no poder mantener tantos impuestos, ocupas, poca seguridad en las calles y podríamos seguir hablando del deterioro del territorio y del medio ambiente. Todo esto provocado por la falta de honradez de un gobierno de falsos mensajes, que oculta una mala gestión, que cuesta muchísimo dinero en sueldos de políticos, ayudantes de medio pelo, viajes pagados con dinero público, políticos de primera fila en la cárcel, íntimos de este presidente, y corrupción un día sí y otro también.

Hemos de recordar que estos señores perdieron las elecciones, y lo llevan con estilo y arrogancia, pero algunas veces se les ve realmente como son. No hay más que ver como Sánchez viaja por los países sudamericanos, donde se desconoce la democracia, vestido con guayabera; ya no se copia la forma de gobernar, sino también la forma de vestir.

Yo espero que todos estos pequeños partidos que acompañan a este gobierno, los veamos los ciudadanos como gente que quieren vivir de la política, unos auténticos oportunistas. Al igual que los independentistas que llevan a las comunidades que representan, a medio plazo, a un callejón sin salida. También pienso que si hay una comunidad que está a más de dos mil kilómetros del territorio nacional, como Canarias, que invierte en trenes que no tiene, enormes autopistas que no usa, grandes infraestructuras a miles de kilómetros, competencias consentidas. En agricultura, con el amigo marroquí del señor Sánchez, necesita una sola voz, sin divisiones, entre los dos partidos mayoritarios donde se expliquen nuestros problemas desde la realidad de nuestra tierra.

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