Opinión | Historias amarillas
El inicio de la sección juvenil de la Unión Deportiva de la mano de Obiols Pons

Encuentro de la UD Las Palmas ante el Atlético de Madrid en el Estadio Insular en 1958, en la imagen, Felo, Vázquez, Larraz, Silva y Macario. / LP/DLP
Me parece importante desde un punto de vista historicista referirme a la eclosión de los juveniles, antes del célebre campeonato que ganó la selección de Las Palmas en 1962 en Murcia con Luis Molowny de entrenador. Diez años antes, en 1952, se produjo la fundación del juvenil de la Unión Deportiva Las Palmas gracias al secretario técnico Juan Obiols Pons, un catalán arraigado en Las Palmas de Gran Canaria y enamorado de la Isla, que tuvo a Carmelo Campos como su mano derecha, el gran trabajador en el terreno de juego orientando a los jóvenes que se acercaban al Insular para hacer sus pinitos futbolísticos, todos tenían que tener entre 15 y 18 años, por las normas federativas de la época, infantiles de 12 a 15 años, y luego el salto de juveniles.
Después de una criba bastante grande de Campos, se organizaron dos conjuntos que el 2 de noviembre de 1952, a las dos y media de la tarde, disputaron el primer encuentro. Entre esos jugadores citamos, al ser muy destacados, al portero Betancort, Felo, Colacho Sacaluga, Pepito Reyes, Esteban Betancort, Pantaleón, Cutillas, Quine, Gerardo, Alfonso, y otros que integraron dos equipos, el de Las Palmas y el Puerto. La selección del Puerto fue ganadora en este partido selectivo inicial, con un gran gol del extremo Gerardo.
El martes 2 de diciembre de 1952 comenzaron los entrenamientos del equipo juvenil fundador de la Unión Deportiva, con los siguientes jugadores: Betancort y Quine, porteros; Pantaleón, Miguelín, Chicho y Cutillas, defensas; Pepito Reyes, Esteban Betancort y Celestino, medios; Gerardo, Alfonso Calvo, Martín, Felo, Colacho Sacaluga, Octavio y Montero, delanteros. Para entrenar, los juveniles pasaban por enormes dificultades y carencias, incluso al principio faltaban equipajes y botas, algunas veces se compraban tres o cuatro botas, o una serie de camisetas y pantalones, y de entrenar tanto Maestro Gumersindo como Maestro Lorenzo se peleaban con Carmelo Campos para que no pisaran el césped del Insular, pues había que conservarlo para los partidos de la Unión Deportiva. Las sesiones físicas se hacían en la Grada Curva, a veces subiéndola y bajándola, de balón se recurría a jugar en los arenales del Paseo de Chil, una vez a la semana en Antonio Rojas, y unos años después también en el Martín Freire.
Tras la creación del juvenil, llegó dos años más tarde la creación del filial, que se denominó de entrada Unión Atlético. Era la comunicación ideal entre el juvenil y el equipo regional, que a partir de 1954 comenzó a destacar en la máxima categoría que por entonces había en Canarias. Entre los juveniles y el Unión Atlético saldrían excelentes jugadores como Antonio Betancor, Felo, Pantaleón, que no sólo llegaron a la Unión Deportiva sino incluso al Real Madrid, y otros de gran calidad pero que no tuvieron tanta suerte como fueron Colacho Sacaluga, Pepito Reyes, Alfonso Calvo, Chicho Carrasco, Megido y un largo etcétera de buenos futbolistas.
En el caso de Colacho Sacaluga, un gran extremo, tenía el paso cerrado por veteranos en el equipo amarillo como Atienza, Sanz, Peña, Macario, y en 1959 el Recreativo de Huelva, que tenía informes de Sacaluga, le hizo una oferta, aceptó, y estuvo seis años jugando con los onubenses y además se casó con una chica de Huelva.
Con la organización y la planificación de Juan Obiol Pons se creó una infraestructura de cadena de filiales que fue el germen de todo un espléndido futuro, y con la cabecera del Unión Atlético en Primera Regional, luego estaban el Salamanca en Segunda Categoría, y los juveniles de la Unión Deportiva, Unión Atlético y el Vegueta. Del aquel Unión Atlético de los primeros años habría que destacar a Betancort, Aparicio, Quique Hernández, Matías, Currucale, Julián, Padrón, Emilio, Pepito Reyes, Paquillo, Artiles.
El presidente de toda la cadena de filiales era Fernando Navarro Valle, y el secretario Miguel Noda González, que tuvo un papel preponderante en la organización de todo el entramado de filiales. En los aspectos técnicos Carmelo Campos sería el responsable del Juvenil Las Palmas y del Unión Atlético, y los responsables de la preparación física eran García Alvarado y Alcalde Rodríguez, el Salamanca y el Juvenil Unión Atlético lo entrenaba Juanito Hernández, y el Juvenil Vegueta Antonio Velázquez.
De esta primera camada que fueron saliendo de los entrecejos de la Unión Deportiva hay que destacar a Antonio Betancort, que más tarde fue traspasado al Real Madrid en 1961; Rafael Batista, Felo, que también se fue al Real Madrid en 1960 y luego al Sevilla; y Manuel Quevedo Verneta, Pantaleón, fichado por los merengues en 1959. Diez años después de la fundación de los juveniles en 1952 llegaría la gran eclosión del Campeonato de España en 1962 en Murcia, embrión del inolvidable equipo amarillo que empezó a triunfar en el fútbol español en 1964. Pero esa es otra historia.
Suscríbete para seguir leyendo
- 240 casas de alquiler junto a Las Ramblas por menos de 500 euros: la nueva promoción pública en Las Palmas de Gran Canaria
- Las 36 viviendas de alquiler asequible de Tamaraceite Sur tendrán que volver a salir a licitación
- Adam Arvelo hace la mili: la UD Las Palmas anuncia la cesión del extremo al Unionistas de Salamanca
- Una alternativa para Margarita: el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria la aloja en una pensión
- ¡Echaron a Margarita!: la Autoridad Portuaria retira a la fuerza el ‘Claudine’ del Muelle Deportivo
- Benita Carolina López Suárez, vecina de Las Palmas de Gran Canaria, cumple 104 años
- La UD Las Palmas ata a Iker Bravo, el pistolero de los cinco millones
- La Seguridad Social subasta una casa a 20 minutos andando del estadio de Gran Canaria: así puedes conseguir una vivienda por 113.000 en La Paterna
