Opinión | Mirando despacio
Luces y sombras en navidad

Una Navidad en la cumbre / José Carlos Guerra
La velocidad se valora al alza. El tiempo, sin embargo, sigue su curso de forma relativa y se pierde en el espacio. Derrochamos elogios para aquellas personas más enérgicas; aquellas que son capaces de realizar gran cantidad de tareas en una jornada laboral o durante la tarde después de trabajar. Sacrificamos el sueño y alardeamos de nuestros madrugones durante los viajes, todo sea por poner un visto en los museos, iglesias y lugares de interés de aquella guía que aprendemos casi de memoria. Somos expertos en aprovechar los fines de semana al máximo; momentos de compras y limpieza, momentos de televisión o lectura, momentos de familia y salidas de marcha. Sábado y domingo siempre bajo control, sí señor. Importante que no queden huecos libres ya que el lunes debemos contar a nuestros compis nuestro maravilloso finde…No me imagino a alguien comentando la no típica frase discordante: «este fin de semana no he hecho absolutamente nada, me he aburrido a gusto»
En 1905 Albert Einstein enunció su Teoría de la Relatividad espacial, estableciendo que la velocidad de la luz era la velocidad máxima del universo. Nada menos que 300.000 Km/s cuando la luz viaja en el vacío…!Quién la pillara! Bueno, nos mola la velocidad y nos encanta la luz cuando no encandila, sin embargo, el vacío no nos atrae tanto.
Llega la Navidad y las luces se vuelven tendencia. Los centros comerciales, fieles seguidores de Einstein, iluminan nuestras vidas desde hace dos meses. Las luces han viajado muy muy rápido para recordarnos que debemos invertir lo máximo en nuestros seres queridos; si nos demoramos un poco existe el riesgo que nos quedemos sin ese regalo tan deseado. Los villancicos suenan desde Halloween, presumimos por haber empaquetado nuestras compras navideñas antes de que se cante la lotería y los supermercados liquidan los turrones con ofertas interesantes a mitad de diciembre. Sinceramente creo que nuestro querido Einstein alucinaría ante tal velocidad.
Quizá convenga recordar que la Navidad simboliza el nacimiento de Jesús, un niño de familia humilde que nació sin prisas en un pesebre, sin más luces que las de las estrellas y sin más regalos que los de los Reyes Magos. Seamos más o menos religiosos, la Navidad se traduce en encuentros y los encuentros se traducen en tiempo que dedicamos a estar con la familia y los amigos. Poco importan los regalos, el árbol de bolas doradas o los langostinos si no tenemos con quién celebrar. En estas reuniones la velocidad no existe porque el tiempo simplemente tiende a infinito. Tiempo que se eterniza cuando compartimos risas y anécdotas con los nuestros. Tiempo interminable cuando nos encontramos en una mesa equivocada y tiempo que se hace perpetuo cuando abundan las sillas vacías…Las luces en muchos hogares iluminan a medio gas y la Navidad viene a poner justo el foco en la oscuridad y en los agujeros negros de muchas personas que, por distintas razones, hace tiempo perdieron su fulgor.
Me encanta la Navidad, no pretendo ser el Grinch. Sin embargo, aún sin llegar la Nochebuena, el ruido y los brillos inundan las calles desde hace semanas y nos impiden escucharnos de verdad, dificultan nuestra mirada serena hacia los demás. Merecemos sin duda introducir el silencio en la ecuación. Un silencio que nos hable sobre la importancia de parar nuestro ritmo frenético de cada día, un sosiego que nos invite a compartir pequeños gestos mágicos todos los meses del año, unos momentos basados en el amor, la autenticidad y la luz interior…Ese silencio también nos aconsejará que cuidemos a los nuestros, quizá, el próximo diciembre habrá en nuestra mesa alguna silla vacía que oscurecerá nuestra brillante Navidad. Acabo con una frase del recientemente desaparecido Robe Iniesta, gran cantante y poeta, que siempre apostó por disfrutar del presente: «dónde vamos tan deprisa, me pregunta su sonrisa».
- Hazte Oír planta siluetas a tamaño real de Pedro Sánchez y Begoña Gómez por sus 'vacaciones blindadas' en Lanzarote
- Andreu García, biólogo, sobre las cucarachas en casa: 'El problema es cuando ves una, luego otra y después dos o tres más
- Tragedia laboral en una nave industrial de Telde: 'Se desató algo que no estaba bajo el control de los trabajadores
- La Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria tiene inoperativos 21 coches patrulla por tener la ITV caducada
- El Estatuto de los Trabajadores cambia las reglas a miles de empresas: los trabajadores pasarán a ser fijos si encadenan 18 meses de contratos temporales
- Solo tres vehículos de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria siguen pendientes de la ITV
- Un policía fuera de servicio frena un ataque con destornillador en Las Canteras
- El bebé fallecido por un golpe de calor en Fuerteventura es un nieto de Tito Berni
