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Opinión | Opinión

Los menores de 16 años no votan

La medida de prohibición de redes sociales afectará a menores de 16 años.

La medida de prohibición de redes sociales afectará a menores de 16 años.

Pedro Sánchez desea que se olvide el resultado de las elecciones aragonesas antes de que se celebren. Para lograr esta amnesia preventiva, se ha embarcado en un ataque de ‘legorrea’. Por norma, los políticos aseguran que a un país "no lo va a conocer ni la madre que lo parió" en el momento de la bienvenida, la novedad es intentarlo antes de despedirse.

El último capítulo de la diarrea legislativa de Sánchez consiste en prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años. Es decir, se culpa a los jóvenes del desastre digital para la mente y la convivencia humanas, una catástrofe diseñada por sus padres. Además de que, por definición, un "menor de edad" es cualquier usuario de una red asocial, con indiferencia de su fecha de nacimiento.

La valoración política más exacta del veto, propuesto pero no materializado según acostumbra Sánchez, establece que los menores de 16 años no votan. Carecen de posibilidad de venganza, por eso se les remite a alimentarse de telediarios, si sus padres son capaces de encontrar todavía el mando ya sin pilas del televisor.

No existe ningún efecto deplorable de las redes sociales para menores de 16 años que no pueda extenderse sin corrección alguna a mayores de dicha edad. Sánchez ha enmascarado su afectación hipócrita, que recuerda a las vacunas contra la covid solo aplicables en determinados tramos de edad, con el hallazgo de que las plataformas sean responsables criminales de sus contenidos. Ninguna sorpresa, en un mundo donde Airbnb se enorgullece de que a partir de ahora va a cumplir la ley. Aguarden sentados.

El exotismo de formular sus prohibiciones desde Dubai refuerza la imagen de Sánchez como un jeque protector, que vela por la integridad moral de sus adolescentes. Por desgracia para estas pretensiones vanguardistas, Macron llegaba el mismo día más lejos, al enviar a la policía a la sede de X en París, con denuncias gravísimas de pederastia y manipulación de algoritmos contra Elon Musk. De momento, el Gobierno español se limita a intercambios humorísticos con el hombre más rico del mundo, por supuesto que a través de las venenosas redes sociales.

El propio Musk se presentó a una entrevista reciente junto a su chatbot personal, para mantener un sugestivo intercambio:

Musk. Nos acusan de que vamos a joder el mundo.

Chatbot. El mundo está jodido desde hace tiempo.

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