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Opinión | Miren a ver

Agente Tutor en Canarias busca la detección temprana de riesgos en menores de edad

La introducción del Agente Tutor en Canarias se inscribe en una tendencia a nivel europeo hacia modelos de seguridad basados en la proximidad y la prevención

La ampliación del programa Agente Tutor en Canarias marca un paso relevante en la evolución de las políticas públicas sobre la protección de la infancia y la mejora de la convivencia en el entorno educativo. La iniciativa, impulsada por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, se apoya en un modelo consolidado durante más de 20 años en Illes Balears. Allí parece haber demostrado su eficacia como herramienta de intervención preventiva y coordinación institucional.

Las jornadas técnicas celebradas en Tenerife y Gran Canaria, en el Club LA PROVINCIA, han permitido trasladar este modelo a responsables educativos, representantes municipales y cuerpos de seguridad. De la reflexión trascendió la voluntad de impulsar este programa, que ya opera en municipios como La Orotava, Ingenio o Arrecife, durante el primer trimestre del próximo curso. El agente tutor pretende reforzar la red de protección a los menores de edad.

Se busca la detección temprana de situaciones de riesgo, como el absentismo escolar, el acoso, el consumo de drogas o alcohol o las conductas disruptivas"

Frente a enfoques centrados en la intervención una vez producido el conflicto, se busca la detección temprana de situaciones de riesgo, como el absentismo escolar, el acoso entre iguales, el consumo de drogas o alcohol o las conductas disruptivas. Este planteamiento responde a una lógica de anticipación que busca reducir la escalada de los problemas y evitar su judicialización.

Durante las sesiones, responsables institucionales como David Pablos subrayaron la importancia de implicar a los municipios en la adopción del programa, dado que su operatividad depende en gran medida de la Policía Local. La colaboración entre administraciones resulta imprescindible.

El club La Provincia celebra un encuentro del programa Agente Tutor, organizado por la Consejería de Educación.

Asistentes a la presentación del programa Agente Tutor, en el Club LA PROVINCIA. / José Carlos Guerra

Desde la experiencia balear, Pablo Gárriz Galván destacó el valor del agente tutor como figura de referencia dentro de la comunidad educativa. Su papel trasciende la función policial, ya que incorpora tareas de mediación, asesoramiento y acompañamiento tanto al alumnado como a familias y profesorado. Esta proximidad contribuye a generar confianza y facilita la comunicación, elementos esenciales para la detección de problemas que suelen permanecer ocultos.

La intervención en espacios deportivos, zonas de ocio o entornos digitales refleja la adaptación a las nuevas realidades que afectan a la infancia y la adolescencia. Cuestiones como el ciberacoso, el uso indebido de tecnologías o los riesgos asociados al consumo de sustancias.

Actuar como puente

Los testimonios de agentes locales destacan su capacidad para actuar como puente. Esta función de enlace resulta relevante en contextos donde la intervención temprana puede evitar la derivación a instancias judiciales o la cronificación de situaciones de vulnerabilidad.

El agente tutor desarrolla un amplio abanico de funciones que abarcan desde la vigilancia de entornos escolares hasta la participación en campañas de prevención, la colaboración en planes de autoprotección o la intervención en conflictos. Su capacidad para coordinar recursos y canalizar ayudas hacia servicios sociales, sanitarios o psicológicos constituye uno de los principales valores añadidos del programa.

El programa puede convertirse en un instrumento eficaz para fortalecer la convivencia escolar y garantizar más el bienestar de la infancia en Canarias"

La introducción del Agente Tutor en Canarias se inscribe en una tendencia más amplia, no solo a nivel nacional, sino también europeo, hacia unos modelos de seguridad basados en la proximidad y la prevención. Su éxito en el Archipiélago dependerá de la capacidad de las instituciones para articular un refuerzo de la iniciativa. Hay ayuntamientos que apenas cuentan con policías locales. A lo sumo dos en los de menor tamaño. Se hace preciso buscar soluciones a ese tipo de realidades locales.

 Si el programa se consolida adecuadamente, puede convertirse en un instrumento eficaz para fortalecer la convivencia escolar y garantizar más el bienestar de la infancia en Canarias.

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