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Opinión | Miren a ver

El PP busca la capital

El PP llega a este ciclo electoral después de un periodo marcado por la búsqueda de estabilidad tras el caos que dejó la anterior dirección regional, una etapa que deterioró la relación con CC

Poli Suárez, en la calle Luis Morote de la capital grancanaria.

Poli Suárez, en la calle Luis Morote de la capital grancanaria. / J.PEREZ CURBELO

La batalla por Las Palmas de Gran Canaria no será solo una disputa electoral, sino una prueba de la nueva estrategia del PP de Canarias para recuperar la capital con un candidato de perfil gestor, alejado de la confrontación y con experiencia en la administración local, insular y regional.

Poli Suárez no es un recién llegado. Fue alcalde de Moya dos mandatos, entre 2011 y 2019. Ha pasado por el Cabildo de Gran Canaria y desarrollado su actividad en el Senado, el Parlamento de Canarias. En 2023 se convirtió en consejero autonómico. Ahora aspira a dirigir una ciudad de casi 400.000 habitantes, un escenario político y administrativo muy distinto en el que reivindica su experiencia en la gestión.

La capital grancanaria muestra la importancia estratégica de una ciudad cuyo peso político y económico trasciende el ámbito estrictamente municipal"

Otra de las formaciones que concurrirán a las elecciones de 2027, Primero Canarias, ha situado al frente de su proyecto para la capital a Marcial Morales, exconsejero regional de Empleo, expresidente del Cabildo de Fuerteventura y exalcalde de Puerto del Rosario. La capital grancanaria revela así la importancia estratégica de una ciudad cuyo peso político y económico trasciende el ámbito estrictamente municipal.

El PP llega a este ciclo electoral después de un periodo marcado por la búsqueda de estabilidad tras el caos que dejó la anterior dirección regional. Una etapa que deterioró la relación con CC al apostar por una estrategia de confrontación que facilitó el acceso de la izquierda a instituciones relevantes en perjuicio del propio partido. Aquella actuación dejó profundas cicatrices.

Pacto y gestión

Frente al protagonismo que adquiere la enconada y permanente disputa política en el ámbito estatal, los dirigentes del PP isleño se han centrado en la resolución de problemas reales con una política distinta, marcada por el pacto y la gestión. Mariano Hernández Zapata impulsa sin complejos el entendimiento con el Estado para la instalación de infraestructuras energéticas. Su compañera Jessica de León trabaja en la ordenación de la vivienda vacacional para hacer posible que la actividad perjudique lo menos posible al mercado residencial con medidas que para sí quisieran fuerzas llamadas progresistas.

Alberto Núñez Feijóo y Manuel Domínguez presentan a Poli Suárez como candidato a la alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria

JImena Delgado, Alberto Núñez Feijóo, Manuel Domínguez y Carlos Sánchez, en la presentación de Poli Suárez como candidato a la alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria. / Andrés Cruz

Ese perfil de gestión es el que Poli Suárez intenta trasladar a su candidatura. Su discurso evita la confrontación y apuesta por el diálogo y la búsqueda de acuerdos. Durante su presentación insistió en construir una «política sin reproches», mensaje que contrasta con el clima en la política nacional. Mientras la dirección estatal del PP endurece su discurso, en Canarias el partido busca centrarse en la resolución de problemas específicos.

Disciplina y lealtad

La designación de Suárez deja otra imagen significativa. Jimena Delgado, actual portavoz municipal, no será la candidata. Después de protagonizar lo que se dibuja como el último tramo de la travesía del desierto del PP en la capital parece haber asumido el relevo con disciplina y lealtad en un momento en el que el partido ve que la recuperación de la alcaldía vuelve a estar entre sus posibilidades. La situación recuerda a lo ocurrido en el PSOE de los años noventa. Arcadio Díaz Tejera cedió el testigo a Jerónimo Saavedra cuando el PSOE tenía a su alcance el gobierno municipal.

Si la aritmética electoral lo exigiera, podría verse obligado a negociar con Vox o incluso a compartir gobierno con concejales que defienden planteamientos muy alejados de los que él mismo ha expresado"

Con todo, el camino de Poli Suárez no está exento de incógnitas. Su objetivo es alcanzar la mayoría absoluta, pero todo apunta a que los pactos volverán a ser determinantes. Si la aritmética electoral así lo exigiera, podría verse obligado a negociar con Vox o incluso a compartir gobierno con concejales que defienden planteamientos muy alejados de los que él mismo ha expresado en materia de igualdad o libertades.

Las elecciones de mayo de 2027 medirán hasta qué punto su perfil de político cercano, tolerante y de mano tendida resulta suficiente para convencer a un electorado que reclama respuestas a problemas complejos como el acceso a la vivienda y el alquiler, la movilidad, la limpieza, la seguridad la presión turística o la gestión de servicios públicos.

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