Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista | José María Sanz, 'Loquillo'

"En esta etapa la corrección política roza la caza de brujas"

"La soledad del hotel después de un bolo de 15.000 personas puede ser el peor momento de tu vida", afirma

"En esta etapa la corrección política roza la caza de brujas"

"En esta etapa la corrección política roza la caza de brujas"

No es fácil ser José María Sanz. Hay que ser bastante alto, andar largo de amor propio, respetar a tus mayores, confiar en los jóvenes y, lo más difícil de todo, llevar 40 años utilizando el sobrenombre de Loquillo para vivir de defender una cosa muy imprecisa que él llama "rock'n'roll actitud". Solo él lo ha conseguido y lo celebra con un recopilatorio de 55 canciones que demuestra por qué el que resiste gana, y con una gira en grandes recintos como (este viernes, dentro del Festival Mar Abierto, a las 20.00 horas) el Gran Canaria Arena.

Anda José María Sanz, Loquillo para amigos y resto del mundo, celebrando su 40 aniversario en esto de la música, mientras otros -pongamos, por ejemplo, que Sidonie, Lori Meyers o Love of Lesbian- aún están soplando las veinte velas y montando giras por ello. ¿Les falta paciencia? "Les falta cumplir años", contesta el cantante barcelonés entre risas. "Yo tengo 57 y ellos bastantes menos. Sidonie es una de mis bandas favoritas, son herederos de las grandes bandas de pop que ha dado Barcelona desde Los Salvajes hasta Los Negativos. Y Santi Balmes es amigo, nadie canta Cadillac solitario como él".

Desde esas cuatro décadas que le contemplan, ¿cómo ve el actual panorama del rock español?

El rock español necesita un lavado de cara importante. Desde los cantautores a los melódicos, triunfitos o solistas de 40 Principales, todos y he dicho todos, mueren por ser rock, imitan todo lo que pueden. Hay que darle la vuelta a muchas cosas, en serio. Si no, nos comerán la tostada a nivel de promoción. Uno no sale de su asombro viendo como el nivel de la música nacional lo marcan los Premios ?? Principales. De traca.

¿La nostalgia por la música de los 80 acabará con las cosas buenas que recordamos de la música de los 80?

Los franceses nos venden la nouvelle vague, los ye yes, al nuevo Gainsbourg o a la Lolita para cuarentones pitopáusicos, y nadie dice nada. La pérfida Albión nos invade con la música de siempre cada x tiempo, nos recuerda a los jovenes airados de turno o te pasan la minifalda y el Swinging London por la cara, y a callar. Para algo que es nuestro tampoco es cosa de ser menos que nuestros vecinos.

Supongo que aún tiene amigos en algunas de la bandas que participan en festivales de homenaje a los 80. ¿Comprende que tengan que recurrir a este tipo de revivalismos para seguir viviendo de la música?

No entro a valorar sus motivos, no soy juez ni parte. Una vez cometí el error de tocar en unos de esos festivales disimulado con un nombre que nada tenía que ver y cuando subí al escenario y me vi en una encerrona, decidir no tocar ni una sola canción de esa época. Fue una experiencia muy desagradable.

Cuarenta años de Loquillo y 40 de Constitución. ¿Quién ha madurado mejor?

Tres millones y medio de discos vendidos solo en España, 30 discos editados que recuerde, tres novelas publicadas en Ediciones B, dos documentales de género producidos, más dos montajes teatrales... Si a todo es ello añado la Medalla de Oro de las Bellas Artes y la de Honor de mi ciudad, debo decir que no está mal para un chico del barrio del Clot. Y jamás me han dado el Ondas, eso da mucho caché [ríe]. En el caso de la Constitución, creo que está pasando por la famosa crisis de los 40.

Usted que suele recordar a sus mayores (Sirex, Elvis, Dylan, Lou Reed, Lone Star, Los Salvajes). ¿Cómo van de memoria los artistas más jóvenes? ¿Quién cree que le recordará a usted?

Quién pierde los orígenes pierde su identidad que diría el Trovador de Xàtiva. La red facilita les cosas, pero aún así es tu propia decisión, si deseas ser un ignorante o no. Hay quien se acuerda de mi cada día.

Por cierto, en Francia la gente ha hecho colas para comprar el disco póstumo de Johnny Halliday. ¿Se imagina algo parecido en España?

Francia es un país que respeta y ama su cultura, es fácil de entender. España sigue anclada en la del Lazarillo de Tormes. Su última reencarnación fue durante el periodo del presidente Zapatero, Lazarillo disfrazado de heraldo de la libertad y pirateo a los autores por orden directa de las multinacionales de la telecomunicación que se forraron con el tema mientras el Gobierno miraba hacia otro lado. En Francia muere un artista como Johnny y asisten tres presidentes a su funeral, aquí se muere Paco de Lucía y ya puedes esperar sentado.

¿Cómo ha sobrevivido a soledades tan peligrosas como las de las fiestas postconcierto o las del hotel?

La soledad del hotel después de un bolo con 15.000 personas puede llegar a ser el peor momento de tu vida, y desgraciadamente para alguno ha sido el último. Pero yo he vivido siempre de acuerdo con mi edad, hice lo justo en el momento que me tocaba, nunca tuve aspiraciones de ser un Peter Pan de la vida, algo tan frecuente en esto del rock and roll. Siempre he tenido responsabilidades, primero como hijo y después como padre. Por otra parte, el ejemplo de muchos compañeros de generación ha sido el mejor antídoto para no ser como ellos y no acabar como ellos. Mi ADN y mi formación como ex jugador de baloncesto han hecho el resto.

¿Es más peligroso el éxito o el fracaso?

Morir de éxito es una cosa, pero hay algo peor: morir de fracaso.

¿Qué aprendió de los momentos de bajón, de cuando las ventas no respondían y la banda era un lastre y las radios no le pinchaban y los mánager se la jugaban?

La culpa de todo era mía, por lo tanto solo yo podía resolver el crucigrama. Abandoné a los Trogloditas después del último concierto con los Stones y partí de cero.

¿Cómo influyó todo aquello en confeccionar el actual Loquillo que se reivindica como icono del rock español?

Sustituyó la fe por la razón. Mas levanto la copa de lo individual frente a lo colectivo. Creo en mí y me pongo a trabajar desde el minuto uno hasta hoy.

De los amarres que ha tenido en estos ?? años - Sabino, Troglos, Stinus - ¿cuál le resultó el más difícil de cortar?

Siento defraudarle pero en el amor y la guerra no se dejan prisioneros.

Ahora se rodea de músicos más jóvenes que usted: Igor, Mario Cobo, Josu García, Alfonso Alcalá, Raúl Jean Paul? En los conciertos hay un momento en el que ellos se adelantan y usted se queda mirando desde detrás del escenario. ¿Paternalismo o respeto?

Respeto, naturalmente. Son el dream team de los músicos de rock de este país, cada uno juega en su posición, somos la 101 Aerotransportada, nos lanzan y hacemos nuestro trabajo. Yo soy el peor músico de todos ellos pero el mejor líder para gestionar su talento. Nos imitan y nos temen. Perfecto.

En entrevistas de 2015 ya hablaba del proyecto sobre la poesía de Julio Martínez Mesanza, pero entre tanto ha publicado un LP de estudio, un directo y un recopilatorio. ¿Malos tiempos para la lírica?

Es lo que tiene trabajar con Gabriel Sopeña. Su labor como rector de la Universidad de Zaragoza y sus proyectos personales, más el éxito de Viento del Este, han retrasado la grabación. Hoy puedo decirle que hemos terminado las maquetas y que a Mesanza le dieron el Premio Nacional de Poesía hace un año.

También anuncia que está trabajando un nuevo disco con Luis Alberto de Cuenca, Santi Balmes, Sabino Méndez, Carlos Zanón, Marc Ros, Leiva, Gabriel Sopeña, Igor Paskual y Mario Cobo. Está claro que usted no cree en las listas paritarias?

Si en algo valoro a las personas es por su talento, trabajo y profesionalidad. Nunca he dejado de trabajar con nadie ni juzgado a nadie por sus ideas políticas ni por género. Mejor nos iría en España si abandonáramos estas prácticas de sociedades poco avanzadas. Existen brillantes compositores que han escrito maravillas para voces femeninas, ya va siendo hora que se de la vuelta a la historia. ¿No le parece? Yo no tengo ningún problema, pero a mí nadie me lo ha propuesto.

Durante un tiempo dejó de cantar La mataré porque algunos ya les acusaban entonces de "apología del asesinato". Ya hace años que la vuelve a cantar pero, ¿ha tenido dudas de nuevo por toda la ola de corrección política, listas de canciones machistas y demás?

Ya tengo una edad para como para tener dudas. Vivimos una etapa de corrección política que roza el moralismo más carpetovetónico y la caza de brujas, aunque yo no voy por ahí ni pidiendo que me tiren peluches. Hay casos donde la política utiliza el recurso, no para concienciar sobre la violencia de género sino para manipular la educación dependiendo el idioma de la composición. ¡Tiene cojones el tema! ¡Pura Inquisición! En otros casos es el negocio de señalar con el dedo a unos artistas de renombre para ganarse reputación entre la órbita feminista. La mataré fue mejor canción del 87 por Radio 3, la primera canción de mi generación en narrar un caso de violencia de género. Así lo ha contado su autor Sabino Méndez en la tercera de ABC y en una editorial del suplemento de El País. Por mi parte, es conocida mi relación con la escritora Susana Koska, he producido sus dos documentales de género y Vindicación. Frivolizar con este tema, ni en broma. Peor aún es utilizar la violencia de género por interés político mientras ellos, los políticos, siguen sin aprobar una ley que garantice la igualdad de salarios.

Compartir el artículo

stats