Un viaje musical a la cultura de baile de los años 40 y 50 del pasado siglo. La banda sonora que marcaba el paso de otras generaciones y que ahora regresa al presente como Vereda Tropical. La formación grancanaria Mestisay, o para ser más exactos, Olga Cerpa & Mestisay, con la complicidad de tres formaciones sinfónicas, descubre hoy viernes en el Teatro Pérez Galdos, a las 20.30 horas, el repertorio que vertebra este proyecto musical, que trae a la escena el cancionero que calentaba las noches de antaño. El son, la rumba, el bolero, la balada y el cha-cha-cha, son parte de los géneros a los que alonga la voz de Olga Cerpa en esta Vereda Tropical, que llega al puerto de origen tras dos años y medio de gestación, y dar por terminada la itinerancia al otro lado del Atlántico, que llevó este envite sonoro a destinos parejos como Ciudad de México y La Habana.

'Vereda Tropical', de Olga Cerpa y Mestisay

Han sido dos largos años de idas idas y venidas, de contactos, de armar arreglos y grabaciones para finalmente tener en las manos este Vereda Tropical, que además del concierto de estreno y los directos que se presentan en agenda, se ha cobrado la edición de un cuidado CD-libro con los deiciseis temas escogidos para la grabación.

"Cuando llevas treinta años de carrera hay que arriesgar, nosotros nos hemos salido del tiesto, unas veces con más fortuna que otras, pero es que si no es así, te aburres, y aburres a la gente", explica la cantante Olga Cerpa acerca de esta nueva produccción con Mestisay en la que se ha puesto la mirada en piezas populares de aquellos años que se hicieron grandes en las voces de Nat King Cole, Benny Moré, La Sonora Matancera o Javier Solís, entre otros. Los arreglos de Orestes Machado, Joaquín Betancourt, Gonzalo Marrero, Daniel Amat, José Ramón Jiménez y Kike Perdomo; las colaboraciones Alain Pérez, Ivette Cepeda, Germán G. Arias y Jean Pierre Magnet; y el concurso de tres bandas, la Sinfónica de Las Palmas de Gran Canaria, la Sinfónica de la Facultad de Música de la UNAM, en México, y la Jazz Band del Conservatorio Amadeo Roldán, de La Habana, dan un brillo excepcional a esta Vereda Tropical.

Dice Olga Cerpa que " Jallos [el último álbum publicado en 2017] ha sido un disco que ha funcionado muy bien.¿Qué íbamos a hacer, Jallos 2? ¡Pues no! Hay que dejar que la gente respire y escuche otras cosas, y sobre todo arriesgarte. A unos les parecerá mal, otros dirán que esto no es Mestisay, ¡pues somos nosotros! Este disco había que hacerlo, y nosotros teníamos que hacerlo".

Clásicos populares

Clásicos populares

En Vereda Tropical "hay de todo, y algunos son temas a los que no les sobra ni les falta nada", apunta la cantante. Piezas redondas que son un caramelo para cualquier vocalista que se atreva con ellas. Se encuentran en este pasillo sonoro que une a tres ciudades composiciones como Vereda Tropical, de Gonzalo Curiel; Los aretes de la Luna, de José Dolores Quiñones; Cachi to, de Consuelo Velázquez; Palabras, de Marta Valdés; En un bote de vela, de Raúl René Rosado; Llegaron las golondrinas, de Remberto Bécker; Un compromiso, de Alfredo y Gregorio García Segura; Como arrullo de palmas, de Ernesto Lecuona; Cada noche un amor, de Agustín Lara; Capullito de alelí, de Rafael Hernández; Si me comprendieras, de José Antonio Méndez; Tres palabras, de Oswaldo Farrés; Piel canela, de Bobby Capó; Vete de mí, de Homero y Virgilio Expósito; Aquella tarde, de Ernesto Lecuona; y Soy guajiro, de Senén Suárez.

El punto de partida de Vereda Tropical está en un concierto de Olga Cerpa & Mestisay en 2016 en las fiestas fundacionales de la capital grancanaria. "Han sido dos años y medio de intenso trabajo, y desde el Ayuntamiento, la concejal Encarna Galván nos dijo en aquel entonces que era una pena que aquel repertorio no se grabará", detalla Manuel González, músico, miembro de Mestisay y uno de los cuatro directores y productores de Vereda Tropical. A partir de ahí, tal como subraya Olga Cerpa, "se decidió juntar a bandas de los países que más crearon repertorio de esa época, que son México y Cuba, y de esta orilla, nuestra ciudad".

El proyecto necesitaba aliados, y en medio de esa tormenta de ideas "encontramos uno maravilloso en Luis Manuel Sánchez, director de la Banda Sinfónica de la Facultad de Música de la UNAM, en México, con alumnos de último grado y es una formación más sinfónica, quizás más que la de aquí; y luego la Jazz Band del Amadeo Roldán, que es el instituto de música por excelencia en Cuba".

Estas dos formaciones junto a la Sinfónica de Las Palmas de Gran Canaria -que protagoniza el estreno en el Galdós, con el maestro mexicano Luis Manuel Sánches Rivas al frente- se repartieron el repertorio de cara al álbum, cada una con su personalidad musical.

Asegura Manuel González que "se podía haber hecho con la banda de la ciudad perfectamente; gracias a Germán G. Arias, que está haciendo una labor muy importante, y los músicos que son muy buenos todos, con producciones distintas, trayendo a gente joven, a directores de fuera, que ha convertido a la banda una unidad de producción absolutamente proactiva, y que nos beneficia a todos".

El periplo sonoro concluyó el pasado octubre en La Habana, y "por eso es un proyecto de tres orillas", apunta Olga Cerpa. Por delante, y tras la premiere en el Teatro Pérez Galdós, los estrenos ya programados en México y La Habana, y la posibilidad de llevar Vereda Tropical al Lincoln Center en Nueva York, con la Jazz Band del Amadeo Roldán.

"Lo difícil que aparentemente es todo, se ha ido armando de una manera muy natural". Es la reflexión que hace Manuel González, cuando ahora se permite mirar atrás con la satisfacción que reporta el trabajo terminado. "Tres ciudades, tres directores, músicos, técnicos, todo ha salido muy despacio, porque la producción necesitaba su tiempo, y buscar financiación con apoyos públicos y privados".

El sonido de la época

El sonido de la época

"¡Estoy feliz!", enfatiza el músico y productor cuando se le pregunta por el resultado final, y cómo sitúa Vereda Tropical en el conjunto de la producción de Mestisay. "Son años de profesión y aquí hay dos opciones: o paras, y nosotros no podemos hacerlo porque vivimos de esto, no tenemos el lujo económico como para decir que paramos dos años; y porque la única forma de escapar del aburrimiento es cambiar de chip, como en este caso".

Germán Arias, director artístico de la Sinfónica Municipal, y productor en Vereda Tropical como productor, se declara satisfecho con todo lo que ha generado esta aventura sonora en tres orillas. "Ha sido un trabajo muy bonito y hemos intentado conseguir un sonido de la época, y creo que lo hemos logrado, tanto nosotros como las otras dos agrupaciones". Y es que el pulso latino es común a estas tres geografías musicales. "Uno descubre que hay una conexión latina detrás; estamos hablando de la música de baile de los años 40 y 50 cuando Cuba y México era otra cosa, y cuando España era también otra cosa."

En cuanto a la Sinfónica Municipal, su criatura, destaca German G. Arias que "una de las ventajas que tienes es que dentro de la banda ya hay una big band, y nos apoyamos en eso además de utilizar las otras maderas que enriquecen muchísimo, pero lo que hemos buscado es esa sonoridad añeja".