Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista | Serial Killerz

"Buscamos la evasión total de quienes nos escuchan"

El batería Jonathan Arriola, "hermano musical" del DJ Joe Cabana, desgrana la esencia de su trepidante directo, que llegará mañana a la capital grancanaria

DJ Joe Cabana y Jonathan Arriola, miembros de Serial Killerz, en plena actuación.

DJ Joe Cabana y Jonathan Arriola, miembros de Serial Killerz, en plena actuación. R@dar.

La original fusión entre el batería uruguayo Jonathan Arriola y el DJ barcelonés Joe Cabana nació hace seis años para llenar de enérgica alegría todo el territorio nacional. Embriagados por las ganas de provocar felicidad y evasión, Serial Killerz llevan los últimos meses sin parar de tocar. Este fin de semana aterrizan en Tenerife y Gran Canaria de la mano del festival Arrecife en Vivo, que este año ha dado el salto celebrando una pequeña gira por el Archipiélago. Los conciertos en el Aguere Cultural, hoy viernes, y mañana sábado en The Paper Club, a partir de las 22.30 horas, junto a The Bucannan y Fuckin Four Dj's, serán la antesala de la grabación de su primer disco con temas propios, sobre el que Arriola bromea soñando con que se parezca a la Coca-Cola, "que está en la mesa de todas las casas".

¿Cómo surge este grupo anómalo formado exclusivamente por un batería y un DJ?

Hace unos seis años descubrí que el batería de Blink-182, Travis Barker, había montado un proyecto con DJ AM y me encantó esa fórmula, aunque no tienen nada que ver con nosotros porque ellos tocaban más rap y hip hop. Así que empecé a buscar un DJ y en uno de mis conciertos estaba trabajando Joe Cabana. Al escucharlo, me di cuenta de que sabía de música por la manera en la que estaba pinchando y mezclando los temas, así que le propuse que entrara en el proyecto y de primeras me dijo que sí. Montamos Serial Killerz, nos juntamos por primera vez para ensayar dos semanas después y vimos clarísimo que este proyecto iba a funcionar así que ya no nos volvimos a separar. Somos como hermanos.

Le llamó la atención que Cabana supiera de música. ¿Considera esta preparación esencial?

Yo estudié unos 14 años de batería y solfeo, y unos 7 años de piano, por lo que tocar con una persona que sepa de música es muchísimo más fácil y ayuda a la hora de sincronizar los temas, los tiempos, la intensidad. Al saber los dos de música es muchísimo más fácil conectar y además también te das cuenta de cómo van a reaccionar las personas a las que va dirigida tu música.

El primer pensamiento a la hora de elegir sus temas a quién se dirige: ¿a satisfacer sus gustos o a deleitar a su público?

Para nosotros la gente es siempre lo primero. Nos encanta la música y, afortunadamente, tenemos gustos parecidos y eso es genial porque lo facilita todo, pero siempre pensamos en quienes están delante escuchándonos. Serial Killerz es un proyecto explosivo. Cada vez que tocamos intentamos que la gente se divierta, salte, grite, se ría, que todo sea una fiesta, que es lo que es Serial Killerz. La idea es que quienes nos escuchan entren en otro mundo desde el primer al último tema, que logren una evasión total y se olviden de todos los problemas, que sean libres.

Una filosofía que casa con la esencia del festival Arrecife en Vivo, que ustedes presentan este fin de semana.

Siempre nos hemos sentido genial en Lanzarote. Llegamos allí hace cuatro años con el festival Sonidos Líquidos y cuando los organizadores de Arrecife en Vivo nos vieron, nos eligieron para dos de sus ediciones. Ambos festivales tienen un pensamiento parecido al de Serial Killerz y con los dos hemos trabajado muy cómodos. Además, nos encanta tocar en Lanzarote, donde nos ponen las cosas muy fáciles y hay una cultura de rock and roll muy buena, que percibimos cada vez que actuamos allí. En otros lugares a veces es más difícil.

¿Resulta más complicado porque el rock ya no tiene tanta pegada y está siendo sustituido por otros estilos como el controvertido reguetón?

El panorama actual es más complicado ahora que gobierna el reguetón. Pero todavía existen los guerreros del rock and roll, que siguen luchando y que preservan la buena cultura de la música. La situación, de todas formas, está cambiando porque el indie rock está pegando mucho en todos los sitios y hay grupos como Vetusta Morla y otras bandas españolas que están muy bien, que están llevando a cabo un buen trabajo. No quiero aceptar que el reguetón esté en primera planta, no lo quiero aceptar, es un poco peligroso para el rock and roll.

¿Y cómo sobreviven estos valientes rockeros? No parece que sea gracias a la venta de discos.

Vender discos es muy complicado porque ahora está Spotify, lo cuelgas ahí y ya lo tiene todo el mundo. Pero es genial grabar un disco. Yo tengo 33 años y tengo 35 discos grabados, y es lo mejor que me ha pasado en mi vida. Tocar lo que uno ha creado es algo único. Tú tocas canciones de otras bandas y las puedes interpretar a tu manera, pero cuando te subes al escenario y tocas algo tuyo, lo sientes de otra manera totalmente diferente.

Una sensación que van a experimentar en breve porque comienzan a grabar en septiembre un disco con temas propios.

Sí, verá la luz el año que viene y como sólo somos dos, vamos a contar con músicos invitados y con cantantes que nos den voz. Ahora tenemos que buscar un buen productor porque tenemos buen material pero hay que trabajarlo bien y afinarlo para que la gente lo pueda escuchar. Al final, todo músico quiere que su disco esté en la mesa de todas las casas como la Coca-Cola.

Mientras tanto, ¿seguirán regalando su potencia por las salas de conciertos?

Llevamos cuatro meses sin parar, viajando y tocando, y eso para un músico es brutal porque hemos cambiado mucho nuestras vidas para dedicarnos sólo a esto. En nuestros directos hay un cambio de energía constante, nosotros tocamos y la gente nos devuelve sonrisas, saltos y bailes. Es como un cable de ida y vuelta, es pura energía. Sólo hay que verme la cara para saber cómo me siento cuando veo a la gente bailar.

Compartir el artículo

stats