Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

¿Sexto sentido o ansiedad? Esto es lo que realmente pasa cuando “el ojo de loca no se equivoca”

La psicología explica qué hay detrás de esos 'presentimientos infalibles' que crees tener

Ansiedad o disonancia cognitiva

Ansiedad o disonancia cognitiva / LP/DLP

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

Te pasa una vez, dos… y empiezas a pensar que tienes poderes. Que puedes anticipar traiciones, rupturas o dramas antes de que ocurran. Le dices a tus amigas: “Es que yo lo siento, lo sé”, y cada vez que aciertas, reafirmas tu fe en ese don. Pero ¿y si no fuera brujería, sino ansiedad?

La divulgadora y psicóloga Vicky, más conocida como @ocean.vicky en TikTok, ha dado con la fórmula perfecta para explicar, con humor y claridad, por qué creemos que nuestros “pálpitos” nunca fallan. La clave está en la ansiedad anticipatoria, el sesgo de confirmación y otros sesgos cognitivos que sabotean nuestro pensamiento sin que nos demos cuenta.

Ansiedad o cómo tu mente odia la incertidumbre

“Tienes ansiedad y un sesgo de confirmación”, arranca Vicky en uno de sus vídeos más virales. “La ansiedad es básicamente una intolerancia a la incertidumbre”, explica. Es decir, el cerebro no soporta no saber lo que va a pasar, y por eso empieza a inventarse escenarios para sentirse más en control.

“Preferimos sentir catastrofismo a no saber”, señala. Y es ahí donde nace el primer problema porque nuestra mente fabrica historias negativas sobre lo que podría ocurrir y lo hace tan a menudo, que alguna de esas veces acierta.

"Un reloj roto acierta dos veces al día"

Aquí entra otro concepto clave: el sesgo de confirmación. Según Vicky, este mecanismo mental nos lleva a recordar solo la información que confirma lo que ya creemos, y a ignorar o justificar la que lo contradice.

“Si crees que tienes un sexto sentido para detectar traiciones, vas a recordar vívidamente todas las veces que has acertado y olvidarás las que no. Es así como funciona el sesgo de confirmación”, dice.

Este fenómeno está ampliamente estudiado por la psicología cognitiva. Tal como recogen autores como Kahneman o Tversky, los sesgos son atajos mentales que nos ayudan a decidir rápido, pero pueden jugarnos malas pasadas. Especialmente cuando estamos bajo ansiedad, fatiga o estrés emocional.

Cuando la realidad no encaja con lo que pensamos

El cerebro odia las contradicciones. Por eso, si aparece información que no cuadra con nuestras creencias como que esa persona de la que sospechábamos no nos traicionó la mente se pone creativa. “Nos lo inventamos”, bromea Vicky.

Esto es lo que los psicólogos llaman disonancia cognitiva, y es una de las razones por las que nos cuesta cambiar de opinión, de pareja o incluso de ideología. Preferimos adaptar la realidad a lo que creemos, que revisar nuestras creencias.

¿Entonces no soy bruja?

Tener pensamientos catastrofistas o presentimientos constantes no significa que tengas razón, sino que estás intentando protegerte emocionalmente, aunque el mecanismo sea poco saludable.

La ansiedad anticipatoria según explican publicaciones científicas como las de la American Psychological Association (APA) es un tipo de ansiedad en la que nuestro cuerpo y mente se preparan para un peligro futuro que no necesariamente va a ocurrir. “Saltamos a conclusiones negativas y creemos que es intuición, cuando es miedo disfrazado”.

No es magia. Es un cóctel de ansiedad, sesgos y necesidad de control que muchos jóvenes viven a diario, sobre todo en relaciones amorosas, exámenes o situaciones sociales. La buena noticia es que, con información y terapia, se puede entrenar el pensamiento para que no te secuestre.

Tracking Pixel Contents