Ni lo ves ni lo notas, pero si lo cuidas todo mejora: así es el poder secreto de tu microbiota
La flora intestinal influye en la digestión e impacta en tu energía, defensas y bienestar emocional

Cómo tener una microbiota saludable / LP/DLP

Dentro de ti hay un mundo invisible que respira, trabaja, te defiende y te acompaña desde el primer día. No se ve en los espejos ni se escucha en los silencios, pero determina cómo digieres, cómo sientes y cómo vives. Ese mundo tiene nombre: microbiota intestinal.
En ese universo microscópico habitan millones de aliados que, si los cuidas bien, fortalecen tu sistema inmunológico, regulan tu ánimo y pueden marcar la diferencia entre el bienestar y el malestar. No hace falta ir muy lejos para protegerlos, bastan pequeños gestos diarios, como lo explican dos de las mejores especialistas del país, Beatriz Rodríguez y Raquel Marcelino, desde los hospitales Vithas en Canarias. Porque a veces, el mayor cambio empieza en lo más pequeño.
Los avances científicos no dejan de subrayar su importancia. Desde la digestión y absorción de nutrientes hasta la regulación del sistema inmunológico o la conexión con el cerebro, este universo microbiano influye en todo lo que somos. Y lo mejor es que hay formas de cuidarlo, fortalecerlo y aprovechar su poder protector.
¿Qué es la microbiota y por qué deberías prestarle atención?
La microbiota intestinal, también conocida como flora intestinal, es el conjunto de microorganismos que habitan en nuestro tracto digestivo. Su diversidad y equilibrio son clave para una buena salud general. “Contribuye significativamente a la digestión y absorción de nutrientes, descomponiendo componentes que el cuerpo humano no puede procesar por sí mismo”, explica la doctora Beatriz Rodríguez, especialista en aparato digestivo del Hospital Universitario Vithas Las Palmas.
Pero su papel va mucho más allá. Esta flora microscópica actúa como barrera protectora frente a infecciones, estimula el sistema inmunológico, regula la inflamación y, como señala Rodríguez, “ayuda a promover la tolerancia a sustancias inocuas y defiende contra patógenos perjudiciales”.
Un escudo contra infecciones y enfermedades crónicas
Una microbiota equilibrada refuerza nuestras defensas naturales. No solo combate bacterias dañinas, sino que influye en dolencias como la diabetes, la obesidad, enfermedades autoinmunes e incluso algunos tipos de cáncer. Así lo destaca también la doctora Raquel Marcelino, especialista del Hospital Vithas Tenerife: “Estos microorganismos buenos nos protegen de muchas enfermedades. Incluso ayudan a prevenir el cáncer de colon y enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide”.
Además, hay una relación cada vez más estudiada entre la microbiota intestinal y el sistema nervioso central. “Existe una comunicación constante entre el intestino y el cerebro, gestionada en gran parte por la microbiota”, explica Marcelino. Cuando este sistema está en equilibrio, sentimos más energía, mejor estado de ánimo y menos problemas de ansiedad o depresión. Su alteración, sin embargo, puede estar vinculada con trastornos neurológicos, incluyendo Alzheimer.
Prebióticos y probióticos: tus aliados invisibles
Una de las formas más efectivas de cuidar la microbiota es a través de la alimentación consciente. En este contexto, los prebióticos y probióticos se convierten en elementos esenciales.
Los prebióticos son fibras vegetales que alimentan a las bacterias buenas del intestino. Se encuentran en alimentos como el plátano, la cebolla, el ajo, la avena o los espárragos.
Los probióticos, por su parte, son microorganismos vivos que repueblan el intestino con bacterias beneficiosas. Están presentes en alimentos fermentados como el yogur, el kéfir, el chucrut, el miso o el tempeh.
Incorporarlos a una dieta equilibrada ayuda a mantener un entorno intestinal diverso y resistente. No obstante, “la respuesta varía de una persona a otra”, recuerda la doctora Rodríguez. Por eso es recomendable consultar con un profesional antes de tomar suplementos, especialmente si existen enfermedades digestivas previas.
¿Cómo fortalecer tu flora intestinal sin caer en modas?
Para tener una microbiota saludable, no es necesario recurrir a productos milagro. Basta con seguir unas claves básicas:
- Aumenta el consumo de fibra vegetal (legumbres, frutas, cereales integrales).
- Reduce los ultraprocesados y azúcares añadidos, que dañan el equilibrio bacteriano.
- Incluye alimentos fermentados naturales en tu dieta semanal.
- Hidrátate bien: el agua facilita la función digestiva y el tránsito intestinal.
- Evita el uso innecesario de antibióticos, ya que pueden alterar la flora intestinal de forma drástica.
La microbiota como herramienta de prevención
Numerosos estudios confirman que un buen estado de la microbiota intestinal reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y autoinmunes.
Además, según la Fundación Española del Corazón, la actividad física regular, combinada con una alimentación rica en fibra y baja en procesados, mejora significativamente la calidad del ecosistema intestinal y, con ello, nuestra salud global.
Pocas veces algo tan pequeño ha sido tan determinante. La microbiota es un micromundo que influye en todos los aspectos de nuestra vida, desde el sistema inmunológico hasta las emociones. Cuidarla es tan sencillo como comer mejor, moverse más, y escuchar lo que nuestro cuerpo nos pide.
- Tejeda gana el concurso de Ferrero Rocher y será el pueblo más brillante de esta Navidad
- Aviso de la Guardia Civil a todos los canarios estas navidades: deben extremar la precaución ante estas estafas
- Muere el piloto Jéremy Bernet en un accidente de moto en Las Palmas de Gran Canaria
- Nuevos aparcamientos en Las Palmas de Gran Canaria: Urbanismo expropia solares en los Riscos
- La Bonoloto toca en Canarias
- Ocho familias inician una nueva vida en Gran Canaria: el Gobierno de Canarias entrega las llaves de nuevas casas en Ingenio
- ¿Por qué se llama así el Salto del Negro?
- Robo en un complejo del sur: el antiguo dueño allana la propiedad para llevarse todo el mobiliario