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Así se ve en tu piel: el farmacéutico Fernández explica cómo identificar cada picadura de insecto

Estas son las qué señales que debes observar para saber cuándo acudir al médico

Detectar las picaduras de insectos

Detectar las picaduras de insectos

Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

Con la llegada del calor, los días largos y las escapadas al aire libre, también vuelven ellos: los insectos. Y con ellos, las inevitables picaduras que pueden ir desde una simple molestia hasta una reacción alérgica grave.

En uno de sus vídeos más recientes, el farmacéutico y divulgador canario @farmaceuticofernandez comparte una guía visual y explicativa para reconocer qué bicho te ha picado, cómo identificarlo por su marca en la piel y cuándo es momento de preocuparse.

“Al principio vi esta foto y me pareció otra cosa”, comenta entre risas. “Pero cuando caí en lo que era, me dije: nos va a venir fenomenal, porque hay tanto bicho suelto que te puede picar, que es importante saber diferenciarlos”.

1. Mosquitos: el clásico del verano

“Hinchan la piel y dejan un puntito en el centro”, explica el farmacéutico. Los mosquitos, amantes de las zonas húmedas, pican principalmente al atardecer.

La picadura suele causar picor, enrojecimiento y un pequeño bulto. “Todos los años toca alguna de estas, así que seguro que las conoces y las detestas”, dice con ironía.

2. Hormigas: pequeñas pero traicioneras

Aunque parezcan inofensivas, “pueden dejar varias heridas y hasta ampollas”, señala. Especialmente si se trata de hormigas rojas o de especies tropicales, sus picaduras pueden inflamarse y doler mucho más de lo esperado.

3. Chinches y pulgas: organizadas

Ambas suelen dejar varias picaduras en fila o agrupadas. “Las chinches atacan por la noche y huyen de la luz, mientras que las pulgas, aunque parecidas, dejan marcas algo más estéticas dentro del drama”, bromea Fernández.

4. Garrapatas: no se van

“Son unas caraduras. No solo te pican, es que se quedan ahí metidas a curiosear”, advierte. Su extracción debe hacerse con sumo cuidado para evitar infecciones o enfermedades como la enfermedad de Lyme.

5. Arañas: dos puntitos reveladores

“La mordedura suele dejar dos puntos de entrada, dolor e inflamación”, explica el farmacéutico. Aunque la mayoría no son peligrosas, conviene vigilar su evolución y evitar rascarse.

6. Abejas y avispas: aguijón con sorpresa

“Duelen y pueden dejar el aguijón dentro”, dice. A veces, incluso provocan reacciones alérgicas severas. La diferencia es que la abeja suele morir tras picar, mientras que la avispa puede hacerlo varias veces. “Tienen todos los mecanismos de defensa posibles”, añade.

7. Escorpiones

“Con ese pedazo de aguijón, deja un agujero que duele un montón”, comenta el experto. Si bien no todas las especies son peligrosas, ante una picadura de escorpión lo más sensato es acudir al hospital.

Un asunto genético

Según estudios recientes, la predisposición a recibir picaduras tiene un componente genético importante. Es decir, hay personas que, simplemente, son más atractivas para los insectos. Esto explicaría por qué, en una misma tienda de campaña, uno amanece con la piel intacta mientras otro parece haber dormido en un avispero.

Fernández concluye recordando que, si bien muchas picaduras son inofensivas, hay que prestar atención a signos como enrojecimiento excesivo, fiebre, dificultad para respirar o picaduras múltiples con inflamación generalizada. En esos casos, mejor no fiarse y acudir al centro de salud.

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