Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

¿Lo que crees, te limita? Así afectan las ideas que arrastras desde la infancia a tu vida adulta, según la médico y coach Mapi Pérez

Aprende a identificar y romper con las creencias limitantes que condicionan tus decisiones y bienestar emocional

Creencias limitantes

Creencias limitantes / LP/DLP

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

Hay frases que no decimos en voz alta, pero que se convierten en cadenas invisibles que arrastramos durante años: “No soy suficiente”, “si me equivoco, fracasaré” o “yo no valgo para esto”.

Son pensamientos automáticos que brotan sin previo aviso, muchas veces justo antes de tomar una decisión importante o al borde de un cambio que nos da miedo afrontar. Y aunque parezcan inofensivos, esas ideas actúan como límites invisibles capaces de moldear nuestro ánimo, autoestima y hasta nuestra salud emocional.

La médico y coach Mapi Pérez (@dra.medcoach ) lo resume así: “Muchos pensamientos automáticos vienen de creencias que arrastramos desde pequeños”. Ideas que se instalan en nuestra mente cuando somos aún demasiado jóvenes para cuestionarlas, pero que terminan guiando nuestras elecciones, nuestros vínculos y, a menudo, nuestro destino.

Una trampa mental

Según el libro “Las creencias limitantes” de Sara Aranda, estas ideas rígidas son "convicciones profundas sobre uno mismo, los demás o el mundo, formadas en la infancia o como respuesta a experiencias vitales dolorosas". Las asumimos como verdades absolutas, y desde ahí interpretamos el mundo que nos rodea.

En consulta, Mapi Pérez ve cómo esas creencias afectan incluso a nivel físico: "Se manifiestan de manera física, limitando o bloqueando muchas decisiones importantes que puede tener nuestro paciente”.

El cuerpo no distingue entre lo real y lo imaginado. Por eso una simple idea puede activar ansiedad, fatiga, tristeza o incluso dolor.

Y la ciencia lo respalda, ya que un estudio publicado en “Personality and Individual Differences” señala que las creencias centrales sobre uno mismo (self-beliefs) adquiridas en la infancia y reforzadas en la adolescencia son predictores directos del bienestar subjetivo en la vida adulta.

“La forma en que pensamos sobre nosotros mismos influye en cómo interpretamos el mundo, enfrentamos los retos y construimos vínculos afectivos”, concluyen los autores.

¿Cómo identificarlas y romper el ciclo?

Mapi Pérez insiste en que el primer paso para transformar estas creencias es identificarlas.

Entre los ejemplos más frecuentes se encuentran:

  • “No soy lo suficientemente bueno o buena para ese puesto laboral”.
  • “Es demasiado tarde para cambiar”.
  • “Soy demasiado mayor para empezar de nuevo”.
  • “Nunca tendré éxito”.
  • “No tengo suficiente talento para intentarlo”.

Casi todas comparten una misma raíz: el miedo. Miedo al rechazo, al error, a al juicio. Y aunque pueden parecer una forma de autoprotección, lo que hacen en realidad es bloquear nuestro crecimiento personal.

De la autolimitación al autoconocimiento

La buena noticia es que se pueden reprogramar. El proceso comienza con tomar conciencia de ellas, cuestionarlas y sustituirlas por creencias potenciadoras. Mapi Pérez recomienda ejercicios de escritura, afirmaciones positivas y trabajo en consulta cuando hay bloqueos más profundos. No se trata de ignorar el miedo, sino de aprender a caminar con él, dice.

En ese sentido, el artículo científico citado también señala la importancia de entrenar la “flexibilidad cognitiva” como herramienta clave para desmontar los esquemas limitantes.

Esta habilidad nos permite ver una misma situación desde ángulos distintos, abrirse a nuevas interpretaciones y desafiar el viejo guion mental.

Lo que crees, crea tu realidad porque cuando cambiamos nuestras creencias, cambia también la forma en que nos relacionamos con el mundo.

La vida no se transforma desde la suerte ni desde fuera. Empieza dentro, justo donde nacen los pensamientos que repetimos en silencio.

Tracking Pixel Contents