- Acaba de presentar la nueva técnica denominada Tomoterapia-RapidArc para pacientes oncológicos que abre las puertas a la curación de los tumores metastásicos, además de recortar los tiempos de tratamiento y mejorar la calidad de vida del resto de pacientes oncológicos. ¿Está revolucionando la radioterapia el tratamiento del cáncer?

- Lo que ha pasado es que la progresión tecnológica ha hecho que los equipos disponibles sean excepcionales, impensables hace unos años. La imagen y la reconstrucción de imágenes que tenemos para ver los tumores hoy en día, nos permite adecuar los tratamientos de una forma muy precisa, y los equipos que tenemos permiten administrar la radiación con una exactitud asombrosa, porque está controlada por esa revolución que es la informática. Ahora podemos tratar con una precisión que antes era impensable.

- ¿Por qué la radioterapia está ahora presente en el tratamiento de prácticamente todos los pacientes con cáncer?

- En los tumores precoces la radiación supone una alternativa a la cirugía mutilante o una combinación con cirugía conservadora y radioterapia. Por tanto, en prácticamente todos los tumores en estadios precoces, hoy en día la radiación es fundamental, porque evita tratamientos mutilantes. Luego tenemos otro gran grupo de tumores que llamamos localmente avanzados, que no tienen metástasis, pero que no son operables, y la única medida local y regional es la radioterapia. Ahora, gracias a las nuevas técnicas como la tomoterapia, entramos en el gran nuevo paradigma de la irradiación, que es la enfermedad metastásica y que hasta ahora la única consideración que tenía era la paliación.

-Sin embargo, mucha gente piensa que esto es una quimera, que con metástasis sólo queda tirar la toalla.

- Es que hasta ahora, un paciente con enfermedad metastásica de un tumor sólido en general no tenía cura, porque básicamente los tratamientos sistémicos son ineficaces para hacerlo desaparecer para siempre. Puede mejorar, pero al final la enfermedad no puede ser controlada sólo por medidas sistémicas en tumores sólidos, otra cosa son las leucemias y los linfomas. En tumores sólidos, para curarlos, necesitábamos algo que desapareciera la enfermedad grande que vemos. Ahora, con estas nuevas tecnologías radioterápicas, nosotros podemos irradiar a altas dosis con mucha precisión esa metástasis, podemos destruir esa gran enfermedad, y hacer que la quimioterapia sea más efectiva porque tiene que enfrentarse a menos efectos, y ahí es donde está, en mi opinión, el nuevo papel que la radioterapia alcanza en pacientes con cáncer. Ya no hablamos de una irradiación paliativa que llevamos años haciendo, sino de que podemos tratar de una forma más radical, con una intención curativa, a pacientes con metástasis.

- La quimioterapia ha sido hasta ahora el tratamiento por excelencia del cáncer, ¿a qué papel queda relegada con estas nuevas tecnologías?

- La quimioterapia clásica ya ha alcanzado un tope, y desgraciadamente no puede curar la enfermedad metastásica, de hecho cura menos del 5% de los tumores, y básicamente los que cura son los hematológicos (linfoma y leucemias). Ese tope que ha alcanzado la quimioterapia clásica ha empezado a ser superado con lo que llamamos terapias biológicas, que son medicamentos que van contra genes concretos, y a eso lo llamamos medicina individualizada. Son un cambio respecto a las terapias sistémicas. La quimioterapia clásica ha alcanzado un tope, pero ahora hay nuevos tratamientos que no son quimioterapia sino inmunoterapia porque son anticuerpos, que tratan de una forma precisa el efecto de la sobreexpresión de ciertos genes en ciertos tumores, por tanto no es un tratamiento para todos, sino individualizado.

- ¿Desaparecerá en el futuro el tratamiento de quimioterapia?

- Una de las cosas que tenemos que empezar a desterrar es la parcelación y las barreras. No es una terapéutica ni otra, lo que sabemos cada vez más es cómo se comportan los tumores, y cada vez tratamos de afinar mejor la búsqueda de armas terapéuticas para curar. Con las nuevas técnicas podemos tratar una enfermedad metastásica con radiación lo que se ve, y lo que no se ve se puede controlar con la quimioterapia, o sea, que la clave es la cooperación. Si nosotros sólo aplicamos quimioterapia, no lo curaríamos, hay que quitar el tumor que se ve y luego la quimioterapia se da para la parte que no se ve. Así el paciente tiene la posibilidad de que la enfermedad grande que ves la puedas tratar de una forma muy precisa y sin que haya toxicidad. Esto es un boom en EEUU y en Europa, porque hace que un gran número de pacientes tengan acceso a un tratamiento que antes no se le indicaba. Afortunadamente, podemos decir que estamos dentro del primer grupo de españoles que vamos a poder tratar de esta manera, aunque este tratamiento será generalizado dentro de unos años.

- Su discurso es muy positivo respecto al cáncer. ¿De verdad le estamos ganando la batalla a esta enfermedad?

- Sin duda le hemos ganado ya la batalla al cáncer excepto en el de pulmón, a pesar de que la solución es bien sencilla, que la gente deje de fumar. Hoy en día podemos decir que uno de cada diez tumores se curan, ¿pueden decir esto en enfermedades como la esclerosis, por ejemplo? Queda pendiente el cáncer de pulmón y páncreas, derivados del consumo de tabaco, fundamentalmente. Si alguien viniera de fuera de este planeta diría que los humanos están locos, se gastan un montón de dinero en investigar y tratar el cáncer de pulmón, cuando saben que lo produce el tabaco.

- ¿Cómo se puede trabajar contra el problema del tabaco desde los servicios sanitarios?

- Hay que profundizar en crear conciencia entre la población, que tiene que comprender que la salud no es una cuestión del proveedor de los servicios sanitarios. Pensamos que podemos hacer con nuestro cuerpo lo que queramos que ya vendrá después el sistema de salud para curarnos. No nos sentimos en absoluto responsables de nuestra salud.

- ¿Cuál será la siguiente revolución en oncología?

- La curación emocional de los pacientes que ya hemos curado. Hoy la curación biológica de la mayoría de los tumores es una realidad, ahora hay que plantearse la curación emocional.