El trabajo que realizan los investigadores a bordo de un buque científico es menos placentero de lo que pudiera imaginarse cuando la travesía propone la vuelta al mundo.

El Hespérides salió de Cádiz en diciembre de 2010 para seguir a Río de Janeiro, Ciudad del Cabo, Perth, Sídney, Auckland, Honolulú, Panamá y Cartagena de Indias, terminando en julio de 2011 en Cartagena. Llevó a jóvenes y veteranos científicos.

Federico Maldonado, el científico de la ULPGC, se sumó a la campaña el 12 de abril en Sudáfrica, y acabó el 1 de abril en Australia. "A bordo pierdes la noción del tiempo", señala. "Sólo sabes que es domingo por los churros del desayuno y el vino del almuerzo".

El resto son días y semanas para un trabajo milimétricamente trazado para llegar el día previsto a cada puerto. Los investigadores se turnaban para coger muestras, que se recogían, mañana, tarde, noche y madrugada, a todas horas. "A la una de la tarde el barco seguía ruta y el trabajo el resto del día era en laboratorio".