El fundador de Megaupload, Kim Dotcom, arremetió hoy contra el Gobierno de EEUU y la Fiscalía neozelandesa por la "demora estratégica" en la entrega de las evidencias requeridas por su defensa.

"Necesitamos acceder a la información para defendernos adecuadamente", declaró Dotcom, cuyo apellido real es Schmitz, a las afueras del Alto Tribunal en la ciudad de Auckland, según recoge el portal de noticias Stuff.

Hoy comenzó la primera de las dos vistas programadas en este tribunal de Auckland en el que se decidirá el destino de las pruebas confiscadas en enero pasado tras el asalto de la Policía a la mansión de Dotcom, en las afueras de la ciudad, donde fue detenido junto a otros tres ejecutivos del portal de descargas.

En la vista de hoy, el abogado de Dotcom, Paul Davison, argumentó su cliente debe saber de qué lo acusan y cuestionó que se haya puesto en juego "principios fundamentales" en el proceso judicial.

Davison también afirmó que "un número" indeterminado de los objetos confiscados son irrelevantes al caso de extradición, pero admitió que el problema es cómo determinar qué es o no relevante.

La defensa de la cúpula de Megaupload pretenden que un abogado independiente decida qué evidencias incautadas son relevantes para la investigación impulsada por el FBI.

No obstante, John Pike, abogado de la Fiscalía en representación de EEUU, manifestó que Dotcom no necesita acceder a los archivos porque él no será juzgado en Nueva Zelanda, e insistió en que el trabajo de la justicia neozelandesa es determinar si existen bases sólidas para que Dotcom sea juzgado en el país norteamericano.

Pike también señaló que la intervención de un abogado independiente le daría a esa persona "una autoridad desproporcionada".

La detención del fundador de Megaupload y otros tres ejecutivos en Nueva Zelanda, todos ellos en libertad condicional a la espera de su juicio de extradición a EEUU programado para agosto, se dio en el marco de un operativo internacional contra la piratería informática que incluyó el cierre de su portal y más detenciones en Europa.

La semana pasada, la presidenta del Alto Tribunal neozelandés, Helen Winkelmann, determinó que las órdenes utilizadas en el operativo de asalto a la mansión eran demasiado amplias y no describía apropiadamente las ofensas cometidas por Dotcom y por lo tanto, eran ilegales.

Se espera que la vista resuelva si la defensa de Dotcom tendrá acceso a las copias obtenidas por el FBI y la situación de las órdenes de allanamiento declaradas ilegales que fueron utilizadas en ese operativo.

De momento, la juez Winkelmann, ordenó el mes pasado que se comience a hacer un duplicado de la información que le fue confiscada a Dotcom, de unos 150 terabytes de tamaño, a pesar de quedar pendiente la decisión sobre si esta información será proporcionada a su defensa.

El fallo de Winkelmann siguió a un dictamen previo del juez David Harvey que determinaba que los abogados de Dotcom debían obtener las copias del material confiscado.

Por otra parte, Dotcom asegura que el cierre de Megaupload fue ordenado por la Casa Blanca después de que altos ejecutivos de Hollywood se reunieran el año pasado con el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, publicó hoy el diario New Zealand Herald.

Sus declaraciones se dan poco antes del lanzamiento de su primer tema musical "Señor presidente", en el que alude al cierre de su portal y a Barack Obama.

EEUU quiere juzgar a un total de siete ejecutivos de Megaupload, entre ellos a los cuatro ejecutivos del portal detenidos en Nueva Zelanda de diversos delitos piratería informática, crimen organizado y blanqueo de dinero.

A Megaupload se le atribuye haber causado más de 500 millones de dólares (397 millones de euros) en pérdidas a la industria del cine y de la música al transgredir los derechos de autor de compañías y obtener con ello unos beneficios de 175 millones de dólares (139 millones de euros).