Una de las decisiones más difíciles que tienen que tomar los estudiantes surge cuando su futuro se presenta ante ellos y tienen que elegir qué carrera universitaria estudiar. Despertar la vocación puede ser complicado y muchos llegan a ese punto sin saber qué hacer. Es ahí donde entra el Campus Científico de Verano de Canarias. En la tarde de ayer 28 intrépidos jóvenes se alejaron cinco millas de la costa y lucharon contra el mar de fondo sobre un catamarán en el suroeste de la isla de Gran Canaria, para conocer los atractivos de la oceanografía. Esta fue la base de operaciones para el desarrollo de una de las ramas de los proyectos que los alumnos de Primero de Bachillerato, con el expediente académico más brillante de toda España, vienen desarrollando desde el pasado 8 julio en el Campus Científico que por primera vez se celebra en la Isla.

"El objetivo es familiarizar y fomentar las vocaciones científicas. La confraternización y también divulgar las investigaciones que se hacen en todas la universidades y abrirles el campo en las posibles vocaciones en ramas que quizás no conozcan", señala José Manuel Vergara, coordinador de esta edición y profesor de la Universidad de Las Palmas, organizadora del evento.

Los alumnos tuvieron que desarrollar diferentes actividades para la obtención de muestras y datos con los que completar los proyectos que ellos mismos eligieron a la hora de formalizar la petición para participar en el campus.

Divididos en grupos de siete, unos centraron sus habilidades en la búsqueda de cetáceos, aunque no tuvieron mucha suerte después de una hora de búsqueda. Otros se dedicaron a la pesca de plancton, mediante una red especial, para su posterior tratado en el laboratorio. Por último los jóvenes pudieron observar una demostración de pesca profesional mediante el uso de nasas y el trasmallo, con el que se capturaron diferentes especies de peces que luego estudiarán y diseccionarán en otra fase del proyecto.

Los estudiantes, que se incluyen dentro de los 113 que en total llegaron hasta Gran Canaria, destacan que actividades así les despiertan la vocación y que como a Nerea Achucarro, madrileña de 16 años, le han servido para "saber hacia qué campo puede enfocar sus futuros estudios, dentro de veterinaria". La burgalesa Raquel de la Cal cree que el campus le puede resolver la duda de "si dedicarse a la investigación o centrarse más en estudiar".

Los alumnos, antes de llegar a su destino en Gran Canaria, provenientes de comunidades autónomas como Castilla y León, Madrid, Andalucía, entre otras, tuvieron que elegir en qué proyecto trabajar dentro de los ofertados en los Campus Científicos que se desarrollan en toda España dentro de las actividades anuales del Campus de Excelencia Internacional. Este año fueron cerca de 4700 los candidatos, de los que únicamente 1800 consiguieron participar en los Campus Científicos de Verano que se celebran simultáneamente durante el mes de julio en 16 universidades españolas que cuentan con el certificado de Excelencia de la UNE.