"Al principio de la crisis se creyó que los causantes del estropicio pagarían sus culpas. Nadie creía que se iba a producir lo que se produjo: que los propios autores del desastre fueran, como el zorro que cuida a las gallinas, los encargados de solucionar la tragedia". Así definió Ángel Tristán Pimienta, director del Club LA PROVINCIA, lo que él considera una de las claves que han llevado a España a sufrir la peor crisis económica de su etapa democrática y recordó que "en 14 de los 27 países de la UE los gobiernos han situado a ex banqueros o gestores de fondos al frente de los ministerios de economía, finanzas o de sus bancos centrales".

Con la conferencia Una crisis contra las personas: La 'peritia et doctrina' y las alternativas históricas a la codicia y al fanatismo de mercado, el periodista inauguró ayer en la Facultad de Ciencias de la Salud el curso 2012-2013 de la Asociación Peritia et Doctrina, formada por los diplomados de los Programas Formativos Especiales de la Universidad de Las Palmas para mayores de 55 años, en un acto presidido por el rector, José Regidor.

Durante su intervención, el periodista relató las opiniones de premios Nobel y estadistas que dieron forma a la actual Unión Europea (Kohl, Schmidt, Hollande, Obama?), que demuestran que el camino que ha elegido "una parte de Europa", dominada por "fanáticos del mercado", no es el único posible, sólo es una opción ideológica, "que ha fracasado estrepitosamente al crear las condiciones objetivas para la crisis y su empeoramiento", y que hay otras salidas posibles.

Entre las citas, aludió a las palabras textuales de Helmut Schmidt en octubre de 2011, relativas a que todos los superávits de la economía alemana "son en realidad los déficits de otros países. Los créditos que les hemos concedido a sus deudas".

Tristán Pimienta disertó sobre las consecuencias de la recesión, que ha cambiado las expectativas generadas en la sociedad del bienestar. "Estamos saliendo de una era de ilusiones y certidumbres a una de frustraciones e incertidumbres. Hasta ahora teníamos la certeza de que estaríamos atendidos en nuestra vejez, en nuestra salud y en nuestra fatiga, que nuestros hijos tendrían una educación universal y gratuita, y pensiones decentes, como las del resto de la Europa desarrollada? Ahora entramos en la incertidumbre de no saber qué pasará mañana. Encima, se ha roto el trato social basado en las promesas electorales y en la buena administración de la herencia que hemos recibido".

Destacó el antecedente de una crisis similar a esta en Roma, cuando los emperadores Augusto y Tiberio tuvieron que frenar la inflación y la burbuja dando dinero a los bancos "pero con la condición de que lo prestaran sin intereses a los afectados que no podían hacer frente a los pagos de la deuda".

Como modelo de hacia dónde hay que caminar, Tristán citó a los alumnos de Peritia et Doctrina, "un grupo de mayores que en vez de dedicarse a ver la televisión renuevan su compromiso con la sociedad mejorando su formación y su capacidad de comprensión. La combinación de la peritia, la experiencia y el saber de los mayores, y la doctrina, el conocimiento que aún pueden adquirir, tiene una extraordinaria importancia en este momento tormentoso que nos ha tocado vivir. Así se convierten en motores y acicates de su entorno social", concluyó.