La Unidad de Cirugía Cardíaca Infantil no cerrará. La consejera de Sanidad, Brígida Mendoza, dio marcha atrás ayer y anunció que el servicio seguirá operativo con la colaboración de los profesionales de los centros de referencia españoles, como el Hospital Vall d'Hebron. Mendoza indicó que este centro catalán permite trabajar "en forma de convenio", por lo que parte de los niños con cardiopatías congénitas serán trasladados allí, mientras que los casos "más graves", en los que no se recomiende el desplazamiento, será el equipo médico el que venga al Hospital Materno Infantil. En cambio, el hospital catalán desmintió ayer que hasta la fecha exista un concierto de este tipo.

"Nadie le echa la llave a la unidad. Los profesionales seguirán trabajando como hasta el momento, pero si hay que quitar a alguien, se quitará", señaló la responsable de Sanidad dos semanas después de que se anunciara el desmantelamiento de la única unidad de cardiopatías congénitas del Archipiélago. Un anuncio que creó un gran revuelo entre los familiares de los afectados, facultativos y sociedad general -con más de 40.000 firmas en contra del cierre- lo que podría haber influido en el cambio de opinión de los responsables sanitarios.

En principio la unidad seguirá en funcionamiento con la idea de "reestructurarla" para que se convierta en "autónoma" dentro de un periodo de tiempo no determinado, y en donde se hará hincapié en la formación de los cirujanos y en su "rotación" fuera de las Islas para "adquirir destreza", afirmó.

La consejera expuso ayer en rueda de prensa las conclusiones de una reunión mantenida el pasado miércoles con los responsables de la unidad y los representantes de la Asociación Canaria Tricontinental de Cardiopatías Congénitas y la Asociación Corazón y Vida. En dicho encuentro se acordó dejar abierta la unidad, en funcionamiento desde 2001, pese a que Sanidad había insistido días atrás a través de varios portavoces en que no mantenía la calidad exigida debido a la disminución del número de intervenciones.

Según Mendoza, todas las partes entendieron que el convenio que se mantiene actualmente con la Fundación San Donato de Milán no se puede renovar debido a motivos de "legalidad", y no económicos, ya que se trataba de un "convenio de formación". Por este convenio, iniciado en 2007, un cirujano italiano se desplazaba una vez al mes al Materno Infantil para realizar las operaciones más complejas.

Esta labor de asistencia y formativa desarrollada hasta ahora por los profesionales de San Donato, cuyo convenio de colaboración concluye a final de año, será llevada a partir de ahora por los expertos del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona que se desplazarán a la Isla.

En cambio, un portavoz de Hospital Vall d'Hebron manifestó ayer a este periódico que lo que existe actualmente es "un grupo de trabajo" sobre este asunto, pero no existe hasta el momento ningún tipo de acuerdo por el que los cirujanos del centro catalán se trasladarían a Gran Canaria a operar a los niños más graves.

Lo que la Consejería no deja claro es la labor que van a desarrollar a partir de ahora los cirujanos canarios que conforman el servicio. La directora del Servicio Canario de Salud (SCS), Juana María Reyes, explicó que se trabajará para acordar qué operaciones se realizarán aquí, cuáles se llevarán a cabo en los centros de referencia y cuáles se harán en Gran Canaria con el equipo médico venido de fuera.

La responsable de Sanidad insistió en que se "garantiza la atención de todos los niños como se ha venido haciendo hasta ahora" y subrayó que no se trata de una cuestión económica, pues si "el coste fuera cien veces mayor, lo primero son los niños". Además, hizo hincapié en que el número de casos atendidos por la unidad anualmente no ha llegado a ser el suficiente que recomiendan las propias sociedades médicas para que se pueda llevar a cabo una formación continua.

Mendoza llegó incluso a desmentir que en algún momento la Consejería de Sanidad dijera que la unidad iba a cerrar. "Lo que queremos es tener una unidad de cirugía cardíaca autónoma en el futuro trabajando dentro de casa, aunque no podemos dar un fecha para que eso ocurra. No es un cambio de decisión", sostuvo.

Asimismo al ser preguntada sobre una posible dimisión ante el cambio de postura, dijo que su cargo desde que tomó posesión está a disposición del presidente del Gobierno de Canarias y que en lo único que ha reflexionado es en trabajar en conjunto.