Operar a un paciente una y otra vez hasta que el resultado sea perfecto no es posible en un quirófano convencional, pero sí en la realidad virtual. Gracias a un equipo de simulación en laparoscopia, lo médicos y residentes del complejo hospitalario Insular Materno - Infantil pueden tocar, coger, cauterizar, anudar y grapar todas las veces que sea necesario sin provocar ningún daño. De esta manera se mejora la capacidad de los cirujanos y se permite ensayar las técnicas quirúrgicas para su correcto aprendizaje.

El Insular se ha convertido hace un mes en el primer centro de Canarias y en uno de los primeros de España en acreditar esta formación que cuenta con la validez del Sistema Nacional de Salud. El primero de los cursos dirigido exclusivamente a los facultativos en activo, por el que obtienen una serie de créditos, comenzará el próximo mes de enero y tendrá seis meses de duración. Hasta ahora esta formación estaba dirigida principalmente a los estudiantes universitarios que acuden desde hace cerca de dos años durante su etapa de residencia al Aula- Laboratorio de Simulación y Formación.

"La laparoscopia cada vez es parte más esencial de cualquier servicio. La simulación virtual es un elemento muy importante porque la formación es primordial en este tipo de cirugía", explicó ayer Juan Ramón Hernández, jefe del Servicio de Cirugía General y Digestiva. Hernández hizo hincapié en que hay pocos hospitales españoles en los que la preparación a través de la simulación ocupe un papel tan relevante.

El Hospital Insular es el centro de referencia autonómico en esta materia, por lo que hasta aquí llegan los universitarios de otras islas para prepararse. La cirugía mínimamente invasiva está presente en numerosas áreas, como traumatología y cirugía ortopédica, ginecología, cirugía general y digestivo, cirugía pediátrica, urología, neumología o cardiología.

La laparoscopia normalmente se realiza a través de una pequeña incisión de entre 0,5 y 1,5 centímetros. Entre las ventajas respecto a la cirugía tradicional se encuentran el menor tamaño de la incisión con un menor efecto estético, menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida del paciente reduciendo su estancia hospitalaria. Por todas estas ventajas cada vez los expertos operan menos con cirugía abierta tradicional.

"El simulador lo puedes adaptar a la dificultad que prefieras, como si se tratara de un simulador de carreras", expuso Miguel Ángel Rodríguez, investigador del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) que aporta el soporte técnico al aula del Insular. "Un simulador mejora la destreza y optimiza los recursos, pero sobre todo ofrece una mejora en la calidad sanitaria", añadió.

El aula consta de varios equipos dirigidos a adquirir diferentes destrezas y habilidades. En general, el funcionamiento se basa en que el usuario a través de una especie de joystick (que simula el instrumental típico de la técnica quirúrgica) realiza una serie de actividades que se ven de manera interactiva en la pantalla del ordenador, como puede ser una operación o una broncoscopia.