La conferencia que ha impartido en el Congreso Eurocast, ¿Por qué los ingenieros son invisibles en Medicina? es toda una reivindicación del protagonismo de los tecnólogos en los avances médicos.

Esto viene desde cuando yo acabé la carrera de Medicina, a mediados de los años 70, cuando empecé a hacer cosas que no existían y que, obviamente, no me las enseñaron en la Facultad. Fui integrándome en proyectos que se realizaban con ingeniería como pequeños stents coronarios, y analizando esto, me di cuenta que hemos convertido a los médicos en líderes sociales y al resto de la plantilla que son los que se lo curran todos los días para que nosotros podamos ser útiles en Sanidad, no aparecían.

¿Por qué la necesidad de hacer esta defensa?

La gente ignora que esta ciudad fue pionera en los 80 en la transmisión de videoconferencias. Transmitíamos desde el entonces Hospital del Pino al Santa Catalina por cable, y en el 94, con el satélite Hispasat, a través de un canal internacional de educación emitíamos a más de 300 universidades desde Las Palmas al mundo. Esto fue así porque siempre he creído en la comunicación, en el desarrollo tecnológico y que alguien sabe más que yo.

Su carrera siempre ha estado ligada a los avances tecnológicos, de hecho lidera el proyecto Motiva, del Gobierno canario de innovación tecnológica en cirugía mínimamente invasiva, reconstructiva y regenerativa. ¿En qué momento se encuentra?

Aquí lo que estamos creando es precisamente un gran grupo multiprofesional, no sólo médico, que ha posibilitado que Canarias tenga las mejores estaciones de simulación para cirugía que hay en España, y allí formamos a residentes, médicos especialistas... La tecnología ha cambiado 100% a la medicina, pero tenemos un problema de educación. Canarias registra el mayor índice de amputaciones de pie diabético del mundo, y por mucho que lo diga, ningún ciudadano ha pensado que esto de amputar no es fisiológico y que a lo mejor se puede salvar con las tecnologías de mínima invasión.

¿Cree que el ciudadano debería implicarse más en su salud?

El gran problema es que la población tiene tres conceptos erróneos. El primero, que esto de la salud es cosa del Gobierno no mío; dos, que es gratis, y eso es un disparate, ni siquiera los hospitales de beneficencia son gratis, con lo cual el uso tiene que ser más pensado y planificado, como intentar hacerte controles para prevenir; y en tercer lugar, que piensa que por definición todos los médicos son buenos, cuando no hay un solo oficio en el que se considere a todos iguales. Al médico, solo por serlo, se le sube a un pedestal pero se ignora que para subirte allá arriba tienes que tener a todo el resto de la sociedad universitaria trabajando, es decir, si yo como médico me puedo permitir el lujo de operar una aorta sin abrir es porque ha habido gente que ha producido unos materiales que son tremendamente pequeños y eficaces.

¿Está la población médica canaria muy alejada de esos avances tecnológicos?

Obviamente no se puede generalizar, pero hay profesionales que van en paralelo a los avances pero que no confluyen con éstos. El mensaje es, por tanto, que los médicos debemos usar toda la tecnología que hay a nuestro alcance para ser dos veces buenos.

¿Por qué hay reticencias hacia las tecnologías médicas?

No sé por qué. La gente debe darse cuenta de las ventajas de las tecnologías de las comunicaciones, por ejemplo, que nos permiten que nos trate una persona competente de algún sitio, sin necesidad de trasladarnos. Dentro de diez años, en los ambulatorios de las grandes ciudades no habrá médicos especialistas, sino que los verán en la pantalla de un ordenador desde donde le darán las indicaciones. Esto horroriza a la población, yo lo veo en mis alumnos de Medicina, que se horrorizan pensando que la comunicación se va a interponer entre ellos y su trabajo.

¿Y eso no le va a restar humanidad a la profesión médica?

La humanidad no tiene por qué estar ligada a que te toquen, Mi obligación es tener conocimiento para que tu estés mejor, y un tercero hará de humano, y te podrá tocar y explorar, estar cerca como pueden ser los médicos generalistas, que están haciendo una gran labor. Eso es lo que tenemos que potenciar, pero debe haber un cambio de mentalidad, porque la sanidad no es gratis y no todos los hospitales deben tener la misma tecnología, hay que ponerla donde se pueda y de ahí debe emanar la formación para el resto de compañeros.

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