Los Nobel abren este lunes, con el anuncio del premio de Medicina o Fisiología, la ronda de ganadores de los galardones instituidos por el magnate sueco Alfred Nobel y que distinguen la excelencia en diversas categorías, de lo científico a lo económico, pasando por la literatura y el compromiso con la paz.

La próxima semana y la siguiente se desvelarán los elegidos este año en Física, Química, Literatura, de la Paz y Economía, éste último fundado más de medio siglo después por el Banco de Suecia.

El origen de los premios está ligado a las circunstancias personales de Nobel (1833-1896), quien acumuló una fortuna gracias a su talento como inventor, pero al que atormentaban las consecuencias funestas de su principal hallazgo: la dinamita.

Nobel legó su fortuna para premiar a bienhechores de la humanidad, sin importar su nacionalidad, y así quedó fijado en su testamento: el dinero se invirtió en valores inmobiliarios y los intereses se dividieron en cinco partes, tantas como premios.

La existencia de tres categorías científicas refleja el interés personal del magnate por este campo y la confianza en sus posibles beneficios para el progreso de la humanidad.

En la creación de las otras dos fueron determinantes, en cambio, el escritor noruego Bjørnstjerne Bjørnson y la pacifista austríaca Berta von Suttner.

Bjørnson llegó a ser luego miembro del Comité del Premio de la Paz y ganó el de Literatura en 1903, y Von Suttner se convirtió dos años después en la primera mujer en recibir el Nobel de la Paz.

Las discusiones sobre el testamento -los familiares trataron de declararlo inválido sin éxito- y la dispersión de los bienes del magnate acarrearon retrasos, sumados al escepticismo o a la crítica de las instituciones a unos premios considerados poco patrióticos.

El rey Óscar II de Suecia, quien figuraba entre los opositores, promulgó finalmente en 1901 los estatutos de la Fundación Nobel.

El proceso de elección es el mismo en todas las categorías: científicos, académicos y profesores universitarios presentan las candidaturas y los distintos comités Nobel establecen varias cribas para elegir al ganador o ganadores, hasta tres por premio.

Los premios pueden quedar desiertos, algo que ha ocurrido en 49 ocasiones, pero desde 1974 no pueden concederse a título póstumo, a no ser que el galardonado muera en el período transcurrido entre la concesión y la entrega del mismo.

En más de un siglo de tradición han sido galardonados 22 organizaciones y 847 individuos, 44 de ellos mujeres.

Seis personas y organizaciones han repetido premio, tres veces el Comité Internacional de la Cruz Roja, pero sólo una persona lo ha logrado más de una vez sin compartirlo: el bioquímico estadounidense Linus Pauling, ganador del de Química (1954) y del de la Paz (1962).

Curioso es el caso de la familia Curie: Marie ganó el de Física en 1903, compartido con su esposo Pierre y Henri Becquerel, y el de Química en solitario en 1911; Irène Joliot-Curie, su hija, se hizo con el de Química en 1935, junto con su esposo, Fredéric Joliot.

Veintitrés personas de origen hispano -siete de ellas españoles- han ganado el Nobel, pero ninguno en Economía y Física.

Dos personas han rechazado voluntariamente un premio: el escritor francés Jean Paul Sartre, el de Literatura, en 1964; y el político vietnamita Le Duc Tho, el de la Paz, en 1973.

Y ha habido cuatro casos de rechazo forzado por sus gobiernos: el más conocido, el de Borís Pasternak, al que las autoridades soviéticas obligaron en 1958 a no aceptar el de Literatura.

Los premios son entregados el 10 de diciembre, coincidiendo con el aniversario de la muerte de su creador, en una doble ceremonia en el Konserthus de Estocolmo y el Ayuntamiento de Oslo, ésta para el Nobel de la Paz, por deseo de Nobel, ya que en su época Noruega formaba parte del reino sueco.

Todos los galardonados reciben un diploma, una medalla de oro y una dotación económica que este año será de 8 millones de coronas suecas (879.000 euros, 1,1 millones de dólares), cantidad que se reparte si hay más de un ganador en la misma categoría.