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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Los implicados no imaginan el motivo de las denuncias

Otro denunciante dice que miembros del clan le masajearon espalda y piernas El joven denunció dos agresiones sexuales y masturbaciones entre 11 personas Román proponía al menor quedarse a cenar y dormir como modo de acercamiento Aseguran que defenderán su inocencia "hasta el final" y tachan de "mentira" el relato de los jóvenes que los han llevado a los tribunales

Los tres sacerdotes y el profesor de Religión de la Archidiócesis de Granada, que el miércoles quedaron en libertad con cargos después de que fueran detenidos por supuestos abusos sexuales, han defendido y defenderán su inocencia "hasta el final", no ven motivo a la interposición de denuncias contra ellos, que tacharon de "mentira", y ven "inimaginable" el móvil de los dos jóvenes denunciantes, a los que conocen y hacia los que no tienen "rencor".

Así lo señaló ayer a los periodistas en Granada el abogado de los cuatro denunciados, el letrado Javier Muriel, del despacho marbellí Muriel Abogados, que afirmó que éstos recibieron la decisión del Juzgado de Instrucción 4 de Granada "con cierta satisfacción", aunque están "muy desconcertados" al no conocer todavía en profundidad los hechos que se le atribuyen, ya que el caso se encuentra bajo secreto sumarial. "Se han declarado inocentes siempre y hasta el final", indicó.

Según el letrado, los denunciados sienten "una gran tristeza" por "todo lo que se ha generado", más que por su situación personal, por sus propias familias, y también por la "instrumentalización" que, a su juicio, quieren hacer "algunas personas", aprovechando el "carácter mediático" de una institución como la Iglesia.

Ellos no se sienten "desamparados" por la Iglesia, ni después de la petición de perdón del arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, ni por las propias palabras del papa Francisco, cuyas palabras, "la verdad es la verdad y no se puede ocultar", hacen suyas en este caso.

"Lo que quieren mis clientes es que salga a la luz la verdad", indicó Muriel, que, en ese sentido, confió en poder acceder pronto a las actuaciones para conocer en profundidad el asunto. "No han valorado las palabras del Papa ni la actuación del arzobispo de Granada, ni incluso tienen un rencor exacerbado con respecto a los denunciantes. Ellos están centrados en su defensa, están intentando vivir con cierta naturalidad en su entorno familiar", mantuvo.

Asimismo, "no entienden y no les cabe en la cabeza las razones de la denuncia", según dijo el abogado, quien además consideró "desproporcionada" la medida de incomunicación a la que se vieron sometidos los sacerdotes y el profesor tras ser detenidos. "Ha sido una sorpresa difícil de asimilar legalmente, en cuanto se levante el secreto es de las primeras cosas que tengo interés en conocer, cuál es la motivación que le ha llevado al juez a escoger una medida tan restrictiva", sostuvo. Muriel dijo que sus clientes no se reconocen como integrantes del Clan de los Romanones, y señaló que cuentan con la documentación suficiente que acreditará la "legalidad absoluta" de sus actuaciones.

El letrado informó además de que los denunciados se pusieron en contacto con su despacho una vez que comenzaron a aparecer en los medios de comunicación noticias sobre ellos, es decir, antes de que tuvieran que estar incomunicado. Por otra parte, se ha referido al robo de ordenadores que denunciaron sus clientes y ha indicado que se está investigando y que incluso se causaron daños por escalamiento a la hora de acceder a su vivienda.

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