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Nacimientos

Una cigüeña por partida doble

Las gemelas Isis y Liria pesaron 2,100 y 2,435 kilogramos

Una cigüeña por partida doble

Una cigüeña por partida doble

La primera cigüeña que sobrevoló Gran Canaria en el año nuevo trajo felicidad por partida doble en la primera madrugada de 2015. Las gemelas Isis y Liria Hernández Alemán nacieron ayer a la 01.58 horas en el Hospital Universitario Materno Infantil de Gran Canaria, después de un parto natural que duró casi diez horas, hasta que su esperada llegada culminó con la noticia de que se trataba del primer nacimiento del año en la Isla.

A pesar del madrugón, las gemelas no se coronaron como los primeros bebés del 2015 en el Archipiélago, ya que el niño tinerfeño Axier se hizo con ese título, a las 00.45 horas, en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria de Santa Cruz de Tenerife. Y mientras el 2015 se preparaba para dar la bienvenida a las pequeñas gemelas grancanarias, el bebé Eliel Castro Rodríguez despedía el pasado 2014 como el último nacimiento de la Isla al abrigo del año que se fue.

Después de un parto largo y, sobre todo, anhelado, Isis y Liria llegaron al mundo en el arranque del año de la niña bonita y, como su madre, se encuentran en buen estado de salud. "La verdad es que ha sido un parto duro, pero al final todo terminó bien y las niñas están perfectas", relata su madre, Luz Divina Alemán Suárez, de 27 años, que ingresó en el Materno Infantil el 31 de diciembre en torno a las 16.00 horas y cruzó el umbral del año nuevo en el paritorio para dar a luz a sus dos pequeñas. "Yo sólo quería que nacieran ya", sonríe la madre, con gesto cansado.

La primera en llegar al mundo fue Liria, que pesó 2,435 kilogramos y, poco después, nacía Isis, que pesó tan sólo 2,144 kilogramos y, por esta razón, ha tenido que pasar el uno de enero en la incubadora. "Isis pesa poquito, pero yo sé que saldrá adelante", afirma Luz Divina, mientras sostiene en sus brazos a la pequeña Liria, bajo la mirada expectante de varios miembros de la familia. "Llevaba años queriendo ponerle Liria a una hija, me gusta mucho ese nombre", revela. "Aún no he podido tenerlas a las dos juntas y eso es lo que más quiero ahora", expresaba ayer Luz Divina, "no cambio a mis niñas por nada del mundo". A su lado, el hermano mayor de las pequeñas, Víctor, de seis años, no se separaba de su madre y de la recién nacida, a quien observaba con ojitos de asombro y de emoción. También las acompañaba en la habitación el padre de las niñas, Alejandro Hernández Cano, y la abuela materna, que se repartían entre las dos salas donde descansaban las niñas.

Para los padres de Isis y Liria, el gran propósito y reto de 2015 es cuidar de sus pequeñas y lo afrontan desde la más profunda ilusión. Tanto Luz Divina como Alejandro, naturales de Gran Canaria, trabajan en la empresa Fund Grube, ella como dependienta y él como mozo de almacén, y miran al futuro con optimismo. "Esa es la idea", afirma la madre, al interrogarle sobre el gran cambio que experimentarán sus vidas al ampliar la familia. "En casa ya tenemos todo listo para la llegada de los bebés", cuenta Luz Divina, "esto era algo buscado y planeado, así que estamos muy contentos". Además, la madre revela que no se trata del primer caso de gemelos que registra la familia. "En la rama de mi abuela paterna también hubo un caso de gemelos", explica Luz Divina, "no nos lo esperábamos al principio pero, desde que lo supimos, empezamos a preparar su llegada".

Mientras Isis y Liria saludaban el recién estrenado 2015 desde sus respectivas habitaciones, el pequeño Eliel Castro Rodríguez descansaba con sus padres en el otro extremo de la planta hospitalaria, después de cerrar el 2014 con el último nacimiento del año, que tuvo lugar en Gran Canaria. Nacido a las 22.45 horas del 31 de diciembre, se trata del primer bebé de la joven pareja que forman Sebastián Castro Ramírez, de 24 años, y Zenaida Rodríguez Tejera, de 18 años, que explicaron que el pequeño se adelantó once días a la fecha programada. "Nos sorprendió porque la fecha prevista era el diez de enero, pero estamos muy contentos de tenerlo ya aquí", cuenta la madre primeriza, que se encuentra en buen estado de salud.

Tras un parto natural y "muy bueno", según la madre, en una Nochevieja inolvidable transcurrida en el paritorio, Eliel pesó 2.800 kilogramos y mide 49 centímetros. Naturales de Gran Canaria, Sebastián trabaja como panadero, mientras que Zenaida se encuentra ahora en paro, pero ambos padres afrontan esta nueva etapa con una sonrisa infinita. "Esto es lo más bonito que te puede pasar en la vida", afirma Sebastián, mientras abraza a la madre de su hijo, "esto es, sin duda, lo mejor que hemos vivido".

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