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Arte

"Mi obra subvierte objetos y conceptos"

Augusto Vives descubre su producción última en la exposición 'El cielo bajo los pies'

La obra del artista Augusto Vives (Las Palmas de Gran Canaria, 1964) es poesía visual. La creación reciente de Vives se adueña de la planta baja de San Martín Centro de Cultura Contemporánea con la exposición El cielo bajo los pies. Inaugurada anoche y abierta al público hasta el 29 de marzo, es la primera del año en San Martín y primera también con un creador canario emparentado con la generación a la que el espacio cultural de Vegueta ha brindado sus instalaciones en el último año, caso de las recientes propuestas de Gabriel Ortuño y Pedro Déniz, y las de José Ruiz y PSJM.

Una muestra la de Vives, comisariada por Gopi Sadarangani, armada con un centenar de piezas entre pintura, dibujo, fotografía , objetos y una instalación, donde el espectador se enfrenta a una gran metáfora en torno al imaginario plástico del artista. Es, según sus propias palabras, "una metáfora que subvierte los objetos y los conceptos. Todo se transforma y cambia de sentido y posición. Lo de arriba puede estar abajo y lo que puede ser posible deja de serlo". Un mural que preside el patio de San Martín, Objeto imposible. La conjugación de los opuestos; una instalación, El cielo bajo los pies, donde junto a piezas como Efímeros, Unidad elemental de vuelo II y Geografía del vuelo II, destacan las gotas, charcos y nubes en madera revestida de acrílico, Como charcos que reflejan cielo, son un conjunto que invita al espectador a ser partícipe de esa percha poética y onírica.

A juicio de la comisaria Gopi Sadarangani, el lenguaje de Vives ha venido incorporando "diferentes técnicas y recursos" que conducen a un "un territorio muy singular con una gran carga poética". Es ese "halo poético" el que permite situar el trabajo de Vives en "un espacio y tiempo ingrávido en favor de la imaginación" y del que se contagian todos los formatos con los que trabaja. "Lo onírico y lo surreal se traslada a los objetos cotidianos, como una proyección del deseo del individuo hacia el objeto", asegura la comisaria.

Surrealismo, dadaismo, expresionismo o pop art, son corrientes que impregnan el gesto de Augusto Vives y que el artista toma a su conveniencia y en favor de su discurso. Así, en el mural que preside el patio y a juicio de Sadarangani, el artista "despliega insólitos objetos donde la representación se hace esencial transfigurando el volumen del objeto en simples líneas".

Las series fotográficas El hilo de Ariadna y Hand Made se presentan igualmente como "poemas visuales, giros del destino, que permancen abiertos, en proceso y en construcción". Un postulado que termina por contaminar las series de pintura Birds, y Visceralia, lienzos que evocan, según la comisaria, "pesadillas sin fin, que se enfrentan al cuerpo como límite".

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