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De Castro y Ulloa protagonizan la comedia más sanguínea de Pinter

El teatro Cuyás estrena la obra 'Invernadero', del Nobel de Literatura

Los actores Gonzalo de Castro y Tristán Ulloa protagonizan la obra Invernadero, una de las comedias más negras y sanguíneas del célebre dramaturgo británico Harold Pinter, que acoge el Teatro Cuyás este fin de semana. Se trata de la primera vez que el coliseo capitalino programa una obra del Nobel de Literatura, dirigida por Mario Gas a partir de una aplaudida traducción de Eduardo Mendoza. "Invernadero es una comedia negra con muchas capas de profundidad y una manera de contar con metáforas todo lo que el poder hace sobre el individuo", explicó ayer Gonzalo De Castro, durante la presentación de la obra. "Sin duda, es una de las obras más sarcásticas y sanguíneas de Pinter", sentencia Ulloa.

Con un elenco que completan Jorge Usón, Isabelle Stoffel, Carlos Martos, Javivi Gil Valle y Ricardo Moya, la trama gira en torno a una institución, que hace las veces de clínica, casa de reposo o manicomio infernal, donde se desencadena una crisis a raíz de la muerte del paciente 6457. A partir de entonces, en un escenario donde imperan el desamparo, el silencio y la alienación psíquica, los personajes se internan en una espiral de situaciones que rayan en lo absurdo, pero que el autor resuelve "con mucha gracia, mucha autoridad y mucho sentido de la paradoja", según señala el actor Ricardo Moya acerca del estilo que recorre toda la obra de Pinter.

Sin embargo, según los actores, la pieza reproduce "unas características muy parecidas a las de la sociedad actual, con luchas entre gobernantes y súbditos" a través del lenguaje mordaz y corrosivo de Pinter. "La obra propone una especie de símil de cómo se manejan las sociedades occidentales actuales y cómo los poderes se relacionan y secundan entre ellos hasta que se van fagocitando", explica Carlos Martos acerca de una comedia "cáustica" y de "distintos colores". "Cada uno de nosotros pinta unos colores distintos dentro del desarrollo de la historia", añade Martos.

Aunque Pinter escribió esta obra en 1958 bajo el impacto que le produjo el aplastamiento de Hungría por parte de la Unión Soviética, el autor quiso reservar su estreno para "el momento más oportuno", que se produjo en 1980, en el Hampstead Theatre en Londres. Ahora, el veterano Mario Gas recupera el universo pinteriano porque, treinta años después, la sátira de Pinter continúa arrojando luz sobre los resortes maquiavélicos que maneja el poder.

"Esta comedia está hecha en un momento oportuno para hablar de los mercenarios del poder y de la voracidad del sistema", explica Jorge Usón."Se habla de locura y de cordura, de normalidad y de anormalidad, y de hasta dónde se puede revertir la normalidad para que el sistema pueda volver a decir que todo está controlado, que no pasa nada", revela Moya, que resume su personaje en el famoso personaje de Pulp Fiction: "Soy el señor Lobo, soluciono problemas". Por su parte, Usón defiende que, pese a su ferocidad, Invernadero es una oportunidad para "pasárselo bien": "Siempre reivindico lo graciosa que es esta función; la gente se va a reír, va a pensar, y también se va a sentir azotada y concernida en todo lo que se cuenta porque, al fin y al cabo, la obra habla de ese canibalismo social que nos acecha constantemente", concluye.

Con todo, Gonzalo de Castro celebra el aterrizaje de la obra en las Islas. "Para mí es una alegría estar aquí porque cuando uno hace gira teatral por la península, Canarias es como una excepción positiva, que no ocurre con la frecuencia que nos gustaría", explica, "las compañías tenemos que hacer el esfuerzo colombino de venir porque el teatro consiste en mover ficha y arriesgarse".

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